Francia "no aprueba" y "no participará" en el conflicto actual en Oriente Medio
Emmanuel Macron convoca a los líderes del G7 para discutir las repercusiones económicas del conflicto en Oriente Medio, enfocándose en la situación energética.

Francia "no aprueba" y "no participará" en el actual conflicto en Oriente Medio provocado por los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán, afirmó este martes el ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot.
"No aprobamos esta guerra (...) y no participaremos en ella", declaró Barrot en un programa especial de France 2, en colaboración con la emisora France Inter, en el undécimo día de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Francia, que esta tarde celebró un nuevo Consejo de Seguridad Nacional, "no se plantea en absoluto entrar en la guerra en Oriente Medio", enfatizó el jefe de la diplomacia francesa.
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Postura de Francia ante el conflicto
Durante la entrevista, Barrot abogó por "la desescalada más rápida posible" y por un "cese de hostilidades", pero "esto exige necesariamente un cambio radical de actitud y de postura" por parte de Irán, señaló.
"La única solución para una salida duradera de la crisis es una revisión completa del régimen actual en Irán", declaró Barrot.
Francia espera, dijo, que "Irán renuncie a ser una potencia desestabilizadora y peligrosa" y denunció la "obstinación" del régimen de Teherán respecto a su arsenal militar y su programa nuclear.
Preparativos y apoyo a socios
Sobre la evolución de la guerra, Barrot señaló que Francia se está preparando "para cualquier eventualidad".
"Garantizamos la protección de nuestros ciudadanos, brindamos todo el apoyo necesario (...) a Chipre, a nuestros socios que han sido injustamente atacados por drones y misiles iraníes, y, por supuesto, trabajamos para apoyar al Líbano en esta difícil situación y para preparar la libertad de navegación en el Mar Rojo, pero también en el Golfo Pérsico, para que la presión sobre los precios de la energía pueda aliviarse", añadió el ministro de Asuntos Exteriores.
Francia quiere "construir una misión, como la que hicimos en el Mar Rojo con socios europeos, griegos, italianos y españoles, para garantizar, pero no sólo en los próximos días, sino de forma más sostenible, la seguridad del tráfico en el estrecho (de Ormuz)", aclaró.
Recalcó que "no se trata en absoluto de entrar en una guerra y que "su único propósito es proteger la libertad de navegación".
Si las posiciones francesas son atacadas y Francia debe tomar represalias, "se aplica el principio de legítima defensa", afirmó Barrot.
Reunión del G7 sobre consecuencias económicas
Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, convocó a una reunión de los líderes del G7 por videoconferencia para analizar mañana miércoles las consecuencias económicas de la guerra en Oriente Medio, con especial atención a la situación energética y a las medidas para mitigar su impacto, informaron este martes fuentes del Elíseo.
- Según las fuentes, será la primera discusión entre los miembros del G7 centrada específicamente en las repercusiones económicas de la guerra, en particular en los mercados energéticos y en las posibles medidas para limitar sus efectos sobre las economías.
EFE