Trabajadores y estudiantes salen a protestar en Bélgica contra la política de ajuste del Gobierno
Los sindicatos FGTB y CSC advierten sobre una posible huelga general si el Gobierno no cede en las negociaciones presupuestarias

Decenas de miles de trabajadores y estudiantes se manifestaron este viernes en Bruselas contra la política de ajuste del Gobierno federal belga, un "primer aviso" acompañado de la amenaza de una huelga general a finales de noviembre por parte de los mayores sindicatos del país.
Según la policía, 30,000 personas participaron en la marcha, que partió pasadas las 11:00 de la estación Central hacia la del Midi, aunque desde antes de las 10:00 ya se concentraba una gran multitud en las inmediaciones del lugar de salida. El sindicato socialista FGTB cifró la participación en 50,000 personas.
Al cortejo se incorporó también el sindicato cristiano CSC tras acudir a las sedes de los cinco partidos de la llamada coalición "Arizona": la Nueva Alianza Flamenca (N-VA, nacionalistas flamencos), el Movimiento Reformador (MR, liberales francófonos), Los Comprometidos (Les Engagés, demócratas cristianos francófonos), Vooruit (socialdemócratas flamencos) y los Demócratas Cristianos y Flamencos (CD&V), donde entró a negociar con algunos de ellos.
La protesta llega en plena negociación presupuestaria: el Gobierno del primer ministro, Bart De Wever, busca unos 10,000 millones de euros adicionales para las cuentas federales y debe repartir las medidas en el llamado "cónclave presupuestario", una negociación a puerta cerrada entre los líderes de la coalición.
La Comisión Europea espera el plan presupuestario belga antes del 15 de octubre, y De Wever deberá pronunciar su discurso anual sobre el estado de la unión ante el Parlamento federal la próxima semana.
'¡Fuera de nuestros bolsillos!'
La FGTB reclama que el Gobierno no toque la indexación automática de los salarios, no suba el IVA ni introduzca el cómputo anual de la jornada laboral. Ambos sindicatos defienden una alternativa de unos 21,000 millones, basada en que las rentas del capital y las grandes fortunas contribuyan más y en recortar gastos ineficaces.
"No es en el bolsillo de los trabajadores ni de los beneficiarios sociales donde hay que buscar, sino en el de los más ricos", dijo a EFE Myriam Delmée, presidenta del Setca, el sindicato de empleados, técnicos y cuadros de la FGTB.
Delmée atribuyó los ajustes a un "dictado europeo", "en España como en Bélgica", y avisó: "Ya hay una huelga programada a finales de noviembre: o cede, o endureceremos las acciones".
Es la cuarta manifestación nacional del año, tras la de mayo, y se suma a una oleada de protestas contra la política del Gobierno que incluyó una huelga de tres días en noviembre pasado.
A ella se unen docentes y alumnos que protestan contra los recortes educativos de la Federación Valonia-Bruselas, gobernada por MR y Les Engagés.
"Los docentes llevamos meses en la calle", afirmó a EFE la profesora Sylvia Zangeta, quien citó dos horas más de trabajo sin más sueldo, menos fondos para las comidas gratuitas y un recorte de los derechos de pensión. "El Gobierno sigue haciendo oídos sordos", dijo.
Contó que estuvo por la mañana ante la sede del conservador MR y, aunque ni la policía ni los sindicatos han dado estimaciones de asistencia, aseguró que había "bastante gente", lo que "envía una señal fuerte".
La FGTB dispone de un mandato para convocar la huelga general la semana del 23 de noviembre si el Gobierno cruza esas "líneas rojas" en la negociación presupuestaria, aunque la CSC prefiere esperar al resultado de las negociaciones.
La jornada coincidió con huelgas en el transporte, con unos 140 vuelos cancelados en el aeropuerto de Bruselas. El lunes está prevista una huelga ferroviaria y en los servicios públicos.
Al margen de la marcha, cientos de jóvenes se enfrentaron a la policía junto a la estación de salida, a lo que los agentes respondieron con cañón de agua y gas lacrimógeno. Varias bicicletas de alquiler fueron incendiadas en la plaza aledaña.
La policía de Bruselas indicó que las tensiones comenzaron hacia las 10:30 y que intervino "de manera selectiva" contra los alborotadores.



EFE