MSF estima que se verá obligada por Israel a poner fin a su acción en Gaza en marzo
Esta organización quiere "mantener el diálogo" con las autoridades israelíes para seguir trabajando en Gaza

Médicos sin Fronteras (MSF) entiende que la negativa de Israel para trabajar en los territorios palestinos ocupados le impedirá continuar su actividad a partir del mes de marzo, lo que dejará a cientos de miles de personas sin los servicios que les presta.
La presidenta de MSF, Isabelle Defourny, explicó este sábado en una entrevista a la emisora France Inter que como la autorización de Israel expiró el 31 de diciembre, ahora tienen 60 días para seguir trabajando, lo que significa que ya no lo podrán hacer en marzo.
Defourny señaló que actualmente hay en Gaza "una cuarentena" de miembros de su equipo internacional, así como 800 empleados palestinos con los que prestan ayuda a la población entre otras cosas en ocho hospitales.
Insistió en la utilidad de su presencia en Gaza porque MSF es la segunda entidad en importancia en el suministro de agua potable y también el segundo en la asistencia en partos.
Oficialmente, la razón de Israel para negarles la prolongación de su registro, que han venido solicitando desde el mes de julio, es que no quieren dar la identidad de sus empleados.
Temores legítimos
Algo que la presidenta de esta ONG justificó teniendo en cuenta que 15 miembros de sus equipos han muerto en bombardeos israelíes: "Tenemos temores que nos parecen perfectamente legítimos".
Pero detrás de esa razón oficial, para Defourny lo que hay detrás de la negativa de Israel son los reproches que les hace el Estado judío por haber dicho que en Gaza "hay un genocidio en marcha", por prestar testimonio de lo que ocurre y las acusaciones de emplear a miembros de Hamás.
Sobre el primer punto, la máxima responsable de la ONG recordó que "la inmensa mayoría de los expertos internacionales han calificado la situación de genocidio", que es un delito que los Estados tienen la obligación de prevenir.
Sobre el segundo, hizo notar que "uno de nuestros papeles es dar la alerta", máxime cuando Israel no deja penetrar en la franja de Gaza a periodistas internacionales.
Y sobre el tercero, aseguró que "nunca emplearíamos a personas vinculadas con grupos armados" y que los controles que aplican para evitarlo son "muy rigurosos".
Defourny repitió que lo que quiere MSF es "mantener el diálogo" con las autoridades israelíes para seguir trabajando en Gaza.
El jueves entró en vigor el veto israelí a 37 ONG internacionales que operan en Gaza y en Cisjordania ocupada, cuyos trabajadores extranjeros deberán salir de la Franja palestina antes del 1 de marzo, periodo que el Gobierno israelí les da para completar el cese de sus actividades.


EFE