20180212 https://www.diariolibre.com

Llama la atención el hecho de que existe un grupo de personas e instituciones interesadas en que no se invierta en el país, mientras hacen oídos sordos y se cubren los ojos antes problemas más graves que nos afectan ahora mismo y que debemos resolver.

Son los miembros del “país del No”.

Lo que más llama la atención es que instituciones académicas se lanzan a protestar sin tener los estudios a mano que certifiquen la corrección de su punto de vista.

Yo no se si la instalación de una minera en San Juan de la Maguana afectará la agricultura o sus ríos. Es posible que sí, pero es posible que no. De lo que estoy seguro es que ahora mismo hay un problema de deforestación en las lomas de San Juan producto del conuquismo y de la fabricación de carbón que no le deja un centavo al país y el que nadie denuncia ni toma acciones. Ahí hay motivo para protestar, porque ese es un daño a largo plazo que con el “padrefamilismo” nuestro es irreversible.

Lo mismo con otros proyectos de ese tipo.

Tomemos el caso del desarrollo turístico. Aparentemente, todo el problema de nuestro turismo es la construcción de edificios de cierta altura a más de mil metros lineales de la playa, pero nadie habla del desagüe pluvial, de cómo resolver el problema sanitario, de la arrabalización por vía de la migración ilegal y otros temas que le harán mucho más daño a la industria turística que la construcción de edificios fuera de las playas.

Este país necesita explotar racionalmente todas sus riquezas. Necesita inversión, capitales y gente dispuesta a arriesgarse. Lo que no necesita es un coro negativo que se opone a toda señal de mejoría en empleos y riqueza para el pueblo dominicano.

atejada@diariolibre.com

COMENTARIOS
Para comentar, inicie sesión o regístrese