La segunda mayoría o el poder absoluto
El PRM es la segunda mayoría en el Congreso. Difícil discutir esta realidad. El PLD (y sus aliados) ganaron ampliamente las elecciones y el PRM (con los suyos) desbancó al PRD como segunda fuerza más votada.
En la actual coyuntura, con la formación del Consejo Nacional de la Magistratura a las puertas, esta realidad es discutida por quien cree que si “los aliados se alían”, la segunda mayoría puede ser otra...
La discusión trasciende la numerología y cae en la filigrana interpretativa del artículo 178 de la Constitución.
Lo que se discute aquí es si el CNM debe conformarse de manera plural, con la oposición representada en él (ese y no otro es el espíritu de la Constitución) o si el partido en el poder puede sumar, restar, multiplicar y dividir “porcientos” para interpretar las leyes enfocándose en mantener el control de las altas cortes bajo sus siglas.
No le hace falta. El PLD ganó las elecciones y mantiene el control de todas las instituciones. Desde la Industria Nacional de la Aguja (sí, INAGUJA todavía existe) hasta las instituciones más sensibles para la democracia. Forzar la apisonadora oficial no sólo es redundancia, sino que ensombrece innecesariamente las formas políticas. La institucionalidad.
El país necesita una oposición eficiente y sana. La necesita el propio PLD porque el poder absoluto no es necesariamente un poder eficiente. Al contrario.
El PLD ganó. Ahora, con los cargos que hay que renovar en la judicatura, cámara de cuentas y JCE se verán sus objetivos e intenciones. Se acusó a Leonel Fernández de montar una estructura judicial a su medida.
Veremos a quién se parece la nueva...
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Inés Aizpún