Los periodistas no queremos “admiración”

Cuando vi por televisión el deplorable espectáculo que ofrecieron el presidente de los Estados Unidos y la presidenta de la Cámara de Representantes de ese país en el discurso del “Estado de la Unión”, me dije que nosotros no estábamos tan mal, que quien tenía problemas era el planeta si se comportaban así los líderes de la nación que tiene el liderazgo mundial.

Y entonces llega Iris Guaba a recalcarnos que todavía en este país muchos funcionarios creen que el debate de ideas consiste en golpear a quien se ponga por medio.

Lo preocupante no es que un(a) funcionario(a) del Gobierno se defienda. Es su derecho. Lo que “horripila y mete miedo de verdad” es que lo haga utilizando a periodistas pagados con dinero de los contribuyentes contra periodistas independientes.

Pero, además, la institución que dirige debería tener el “prigilio” de saber que estamos en año electoral, en el cual todo está contaminado por la política, aparte de que la práctica de usar ese programa con fines electorales no es ignorada por nadie.

La señora Guaba se ha disculpado y ha dicho que admira a uno de los periodistas en cuestión, pero los periodistas no queremos admiración ni regalos envenenados, sino respeto por nuestro trabajo, por nuestro deber de ser “el crítico residente del Gobierno”. Un funcionario (a) que no entienda eso no puede permanecer en el cargo por más legal que sea lo que esté haciendo.

El presidente de la Junta Central Electoral tiene razón al solicitar que el Gobierno sea prudente en este asunto, pues no todo lo legal es oportuno sobre todo en tiempos electorales.

El Plan Social debe tomar vacaciones en tiempos de campaña. Lo que hizo fue inoportuno y se presta a todo.

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