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Quo vadis rates?

El alza del petróleo no necesariamente debe traducirse en un aumento de las tasas de política económica

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Quo vadis rates?
El dilema de las tasas de interés ante un nuevo conflicto en el golfo pérsico. (SHUTTERSTOCK)

Antes de que el conflicto del golfo pérsico fuera noticia se esperaba un lento descenso de las tasas de interés a nivel mundial. Las notas de la reunión de la Reserva Federal en diciembre 2025 indicaban que solo preveía una reducción de tasa en 2026 en un contexto de inflación más moderada y una aceleración del crecimiento con bajo desempleo. También era el caso en RD con miras a 2026.

El episodio más comparable y reciente con que podemos evaluar la situación actual fue la invasión rusa a Ucrania en Febrero de 2022, con algunas diferencias. El precio del petróleo sobrepasó los USD 100/bbl a pesar de que la reducción en la oferta mundial se estimaba menor debido a las ventas rusas en el mercado paralelo, principalmente a China y la India. Y apenas reaccionó el precio en 2023 ante de la imposición de las sanciones.

No obstante, es interesante ver qué pasó con las tasas de interés entonces. Luego de dos años cercano a una tasa de casi cero por el cierre de la pandemia, en 2022 la tasa de los fondos federales inició una escalada. Durante este periodo, como el precio de la gasolina se traspasa inmediatamente al consumidor en EE. UU., aumentó la inflación del rubro de energía, y la de alimentos alcanzó un máximo de 11.4 %, impulsando la tasa de fondos federales a un máximo de 5.33 % en 2023. La tasa se mantuvo alta por un año hasta que la inflación volvió cerca de su rango meta.

De igual manera, la Tasa de Política Monetaria (TPM) del BCRD reaccionó a los efectos del alza del petróleo en 2022 con su mayor aumento histórico, 500 p.b. o 5.0 %. Por esto, y por los mecanismos de absorción del choque petrolero, o subsidios, la inflación total del año presentó una reducción. En R.D. los principales impactos registrados fueron en Alimentos y bebidas no alcohólicas, Comunicaciones, Prendas de vestir y Vivienda.

A pesar del entorno internacional presente, las encuestas muestran que no se esperan cambios en la tasa de Fondos Federales en la próxima reunión en mayo y que hay pocas probabilidades de cambios hasta el último trimestre de 2026.

Se sostiene en teoría monetaria que los movimientos de las tasas de referencia solo aplican a escenarios donde la inflación tiene un origen monetario. En ese sentido, las tasas no deben reaccionar antes choques de oferta.

La subida del precio del petróleo, que no se sabe cuan temporal o permanente pueda resultar, es un choque de oferta. Ningún país puede controlarlo del todo y aumentarle las tasas a una economía que ya enfrenta un alza de precios por efectos directos en ausencia de subsidios, o por impactos de segunda vuelta, no contribuye en nada a la recuperación económica.

Debe notarse que, en 2020, ante una interrupción en las cadenas de suministro que fungió como un choque de oferta, las tasas de política monetaria mundiales y en RD reaccionaron al contrario, se redujeron, aun cuando la inflación de la mayoría de los rubros, excepto energía, venían subiendo.

Esto así, ante un choque petrolero que, pasajero o permanente, presenta un origen externo y por tanto, no manejable con política monetaria, la tasa de política monetaria debiera enfocarse en acomodar el crédito a la producción, precisamente para evitar la tan temida estanflación, o bajo crecimiento con inflación.

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Economista Senior de firma Intelligent Economics.