Cuidar la institucionalidad en el país
No se debe apostar a desacreditar
Cuando apenas falta un mes para que se celebren las elecciones municipales del país, sería justo que los partidos que van a participar en los comicios tengan cuidado con la forma en que manejan sus expresiones hacia el organismo encargado del montaje del proceso, la Junta Central Electoral.
Obvio, cada quien tiene que velar por que las cosas cumplan los procesos y protocolos necesarios para que no se repita la fatídica historia de hace cuatro años, cuando las elecciones municipales se pospusieron por fallos en los sistemas.
Eso es una cosa, pero otra muy distinta es gritar, sin pruebas y a los cuatro vientos, que X o Y organismo está tendenciado hacia un sector u otro, simplemente para presionar o hacerse sentir.
No es bueno “ponerse alante” y apostar al descrédito como forma de mantener vigencia.
Porque si al final de cuentas, por el afán de hacerse de un cargo o puesto y en el proceso, destruimos la credibilidad de las instituciones, ¿qué nos va a quedar?
Los intereses particulares no pueden imponerse a los colectivos. Eso es lo que diferencia a las sociedades desarrolladas de las que aun no lo son. Lo más encima de lo menos.