Cuando la disciplina sale perdiendo...
Las protestas policiales no son buenas...
De vez en cuando aparece un gracioso proponiendo el voto militar. Como es gracioso puede hacer su gracia sin consecuencia. Incluso ignorar que los hombres de uniforme no son deliberativos por mandato de la Constitución.
Lo del voto no se da, aunque puede apostarse peso a morisqueta que en plena campaña se volverá sobre el tema, cuando pudo tratarse en la Ley Electoral.
Con lo deliberativo no ocurre lo mismo.
Los policías dan la cara y declaran a la prensa sobre situaciones que les afectan o se valen de las redes de manera eficiente. Un agente que se ganó el mote de cebolla se hizo famoso por asociar el sueldo de los policías con las ganas de llorar. El final suyo no parece ser el mejor, pero fue gracioso de ocasión. Igual sucede con los últimos ascensos.
Los excluidos reclamaron y de manera que se enterara la opinión pública, y una joven subida de rango debió salir a defender su beneficio.
Tuvo que deliberar.
Dirán que es un avance y que la democracia sale ganando, pero habría que hacer paso y repaso porque posiblemente la disciplina y la institucionalidad salgan perdiendo.
Lo aparente o bello tuvo que explicar.
