¿Le doblarán el brazo a la Junta?

¿Podrán los chiquitos contra los grandes?

La historia todavía no dobla la esquina y ya la gente olvidó lo ocurrido hace tres años. Los partidos que ahora adelantan el fraude, también lo alegaron en el 2016.

Salieron a las calles y marcharon trayectos cortos, tan cortos que ni llegaron a sudar. Ahora es el voto automatizado, entonces fueron los escáneres.

Los candidatos que en esa ocasión perdieron no alegaron jaqueo, ni algoritmo, ni cuadrante, y sí los recursos del Estado. Estos nunca podrán faltar, pues son invitados permanentes a la mesa electoral, y de una o de otra manera logran colarse, incluso con derecho propio. No están todos los de la vez anterior, pero sí los mismos que saben por anticipado que tendrán un desempeño pobre, pues en 3 años no han hecho nada por remediar su mal.

Nacen enanos y se quedan enanos.

Ese propio hecho llama la atención, pues entre los sublevados contra la auditoría y el voto automatizado no están las formaciones más importantes: el PRM y el PLD.

¿Pueden estos núcleos impenitentes poner camisa de fuerza a la Junta y de paso imponer sus caprichos a las organizaciones que tienen luz propia?

Vale pensarlo, o simplemente decir que no.

+ Leídas