Ley de chapeo bajito a los chiquitos
Y la Junta como Pilatos los tira a la multitud
Los partidos chiquitos quisieran un San Valentín que fuera permanente. Esto es, no solo en febrero de este año, sino también del año que viene, cuando habrá elecciones municipales. Y de ser posible igual en mayo, en las presidenciales. La situación sin embargo luce preocupante en una fecha y en la otra, y se prevé y teme un San Martín, como los puercos en diciembre.
El tema no se trata en público, pero se vio como la Junta resolvió lo de las primarias en la coalición de Opción Democrática y Alianza País.
Le dijo que no a esa pelota.
Incluso la Junta no tuvo que hacer mucho, guabinosa como Pilatos puso la suerte en manos de los otros partidos, y estos dieron el fallo.
Después solo hubo que dictar la resolución. Igual podría ocurrir con el reconocimiento, aun cuando la ley de ahora es más generosa y bajó el porcentaje de dos a uno.
Si se chequea la última consulta, se verá el escaso rendimiento, que pocos alcanzaron o superaron el 1%, aun cuando una mano invisible redondeó en algún caso. A los chiquitos les conviene saber de conuco y de desyerbo, pues lo suyo podría ser un chapeo bajito.