Los idus de marzo electorales
Ahora que desnudaron a la OEA, ¿qué hacer?
Llegó marzo, y llegó con sus idus de las municipales. Marzo no estaba previsto, ni supuesto, ni en la ley ni en el calendario, que fuera escenario de elecciones. Pero lo es, y ojalá que para bien, pues no solo se trata de un juego nuevo, sino con otras reglas y mejor custodiado: OEA, IFES, UNIORE.
La Junta se demostró tuerta, coja y mocha, y necesita de espejuelos especiales y de muletas para caminar en su rehabilitación.
La Viña del Señor, sin embargo, nadie la entiende. Se quiso OEA porque el organismo en Bolivia puso a Evo de patitas en las calles.
Ahora se dice que OEA no, pues el MIT la puso al descubierto, y con la misma película, el malo no fue Evo, sino la Organización.
Tiempo hay para dejar sin efecto el contrato, a firmarse hoy a las 3 en la Junta y a las 4 en la Cancillería, y que sea la universidad norteamericana la encargada de esclarecer el misterio.
El 16 de febrero sigue golpeando la puerta del patio, aun cuando 15 de marzo abre la del frente. Unos quieren votaciones, otros, cadalso para los culpables.
De tanto poner manos en esos aparatos saltará el maco, y ¡cuidado! si la cacata.
