Muerto el gallo en la funda...
Querían jugar al incordio y la Junta los paró...
A nadie que vaya a la gallera y apueste de buena fe le matan el gallo en la funda, aunque esa expresión, muy de pueblo, es más vieja que el rascar.
Sin embargo, en la vida ordinaria se producen situaciones que ilustran un trance parecido. Las actuales audiencias de la Junta Central Electoral, por ejemplo.
Hubo aspirantes que creyeron posible cambiar burla por fastidio, y sin consultar la ley ni buscar asesoría, decidieron vengarse de sus respectivos partidos.
Tomarse todo el tiempo, y con ese propósito ir primero a la Junta, después al Tribunal, más luego al Administrativo, y finalmente al Constitucional.
Tenían suficiente gasolina para hacer el tour, y con tanto rencor y poca prisa podían estarse en la faena por todos los días de los plazos pendientes.
Solo que les pararon el coche en la primera instancia, y con la cara larga fueron obligados a reorientar sus pasos y ponerse en otras filas.
Pueden asomarse a todas las ventanillas, si la curiosidad no les importa, pero atendidos solo en una. Junta es Junta, Tribunal es Tribunal..., y que nadie confunda la magnesia con la gimnasia.
Diario Libre
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