Olivares repartiendo “piropos”
No sólo le tocó a Roberto, sino también a Graciano
El voto razonado de Eddy Olivares del pasado jueves no fue como en ocasiones anteriores un acto responsable de disidencia. Disidencia a la que no solo tiene derecho, sino que ejerce de manera sistemática.
Pueden ser razones de temperamento o de militancia política, o desafección personal (aunque disimulada), pero la verdad hay que decirla.
Nunca hace el equipo, confía en su propio talento, y como si se tratara de un trance parecido al voto preferencial, lucha contra sus compañeros.
La gente no lo sabe, pero en la Junta se viven días de crispación, y la reacción de esta semana fue propia de un náufrago. En mar abierto y sin una nave que lo ampare.
Alguien confiesa haberle oído decir en alta voz lo que antes eran susurros, o murmuraciones. Que Roberto Rosario era un “faraón”, un calificativo que al nombrado divierte.
Sólo que esta vez no sólo disparó de frente, sino igual para los lados. A Rosario Graciano, su muy estimada amiga, le dijo: “Oh, magistrada, usted también se une al cinismo”.
Ahí la tocó con un pétalo, pero no se duda que más adelante lo haga con la flor entera.
Diario Libre
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