Podrían cogerlos asando batatas...
Los plazos son fatales y los partidos duermen...
Año nuevo, vida nueva decía la canción. Año nuevo, ¿campaña nueva o campaña vieja? Esa podría ser una cuestión. O mejor visto: una cuestión de rango superior, pues deberá discutirse o decidirse en los partidos qué primero, si las tareas de adentro y las tareas de afuera.
Lo ideal sería dedicar tiempo a unas y a otras, o dividirlo a partes iguales, ya que se impone consolidarse en lo interno, pero igual promoverse en lo externo.
La Junta dio a conocer su cronograma de actividades y empieza con reuniones y medidas encaminadas a fortalecer su autoridad y facilitar la comunicación con las organizaciones políticas. Estas, sin embargo, o no establecieron un orden desde el año pasado, o por lo menos no lo informaron a sus miembros. Tampoco a la opinión pública.
¿Cómo cumplir entonces con los plazos, todos rigurosos, de la legislación, remarcados - a su vez - por los reglamentos? El riesgo es de entaponamiento, de vías difíciles, casi imposibles.
Pero el temor es peor. Que los partidos se dejen traicionar por el temperamento de los dominicanos que dejan todo para último. Que se atrasen pensando, como si fuera el marbete, que la Junta dará prórroga.
