Voto seguro
Los partidos quieren jugar a los tontos cuando piden que el voto sea “seguro” como si ellos nunca hubieran conspirado contra la limpieza de los torneos electorales comprando votos y haciendo mil trucos en las mesas de votación, en las juntas y donde hubiese una oportunidad.
Sería creíble su posición si ellos mostraran siquiera algún apego a un sistema que les ha permitido tener un nombre, recibir recursos y alternar con las esferas del poder en el país y en el extranjero.
Es evidente que las juntas electorales que ha tenido el país han tratado de revestir el ejercicio del sufragio de todas las garantías posibles. Lo prueban las tantas modificaciones a la ley, la creación de modalidades de voto, compras de equipos sofisticados, creación de un registro electoral confiable y la dotación de una identificación idónea a los electores.
No han sido las juntas electorales las que han conspirado contra el sistema. Por tanto, la ciudadanía de seguro aplaudiría las garantías que ofrezcan los partidos de que competirán en buena lid. Y eso vale también para el Gobierno.