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Preguntas con respuestas inciertas

De la economía del azúcar a la dependencia de las remesas y el turismo

En ocasión de la reciente puesta en circulación de mi libro Vitriólico y sus personajes, tomo 2, recibí la siguiente carta.

"Estimado escritor:

Su libro ha tenido amplia repercusión en las redes. Sepa que no es por usted, sino por el elenco de personajes que lo respaldan, como yo. Somos nosotros, los Vitriólico, Abimbao, Abimbaíto y Cucharita quienes decimos lo que hay que decir, mientras usted apenas se atusa el bigote. Eso sí: No se duerma en los laureles.

Este país necesita respuestas. Las preguntas abundan, pero las desoyen. ¿Quiénes? Todos aquellos que presumen de encarnar el liderazgo de la nación: autoridades, políticos, empresarios, miembros de la sociedad civil, intelectuales.

Actúan como Pilatos.

Para unos, estamos bien, sin que lo estemos. Mal, para otros, sin que lo percibamos. Esa dualidad paraliza. Deja de hacerse lo que manda la razón y exige la necesidad, pues si hago me atizan y si no me critican.

Cuidado con la chispa. De tanto jugar al hago y no hago sin hacer lo que debe hacerse, puede desatarse algún movimiento telúrico. Ruegue usted que alguna placa tectónica social no se descuajeringue, para que por ahí no se cuele la arremetida. Sépalo el gobierno para que no quede sorprendido.  

Dicen que la economía va encaminada, a pesar de lo cual el bolsillo no siente la pujanza. El hueco está tan ligero que ya flota en el pantalón. Los precios no creen en estadísticas, pesan y mucho al momento de la compra. Me tienen desquiciado. El poder adquisitivo rueda pendiente abajo. ¿Cómo pararlo? Pregunte a las autoridades. Responsables de saberlo. Y de actuar.

De los pocos baratillos que se ven en estos lares, destaca el de las papeletas verdes del norte. Aprovéchelos mientras pueda. No tiene vocación de ser eterno.

Durante mucho tiempo la columna vertebral de la economía fue el azúcar, por lo menos era dulce y entretenía. Ahora lo son el turismo, las remesas y la inmigración masiva irregular. No se haga el loco. ¿Categorías distintas? No. Un mismo asunto presentado en distinto envoltorio, evolucionado.

El turismo impacta sobre la estructura productiva y la organización social. Demanda bienes y servicios locales, al tiempo que ejerce influencia sobre la cultura, repercute sobre los usos y costumbres. Es gente proveniente de lugares de mayor nivel educativo. Factor de progreso, aunque en algunos casos ocurren desviaciones. 

Las remesas son el resultado de la expulsión de dominicanos de su lar, reemplazados por inmigrantes irregulares de menor nivel educativo. De ahí que no se explica el aspaviento de celebrar como un hito el alto nivel de remesas, cuando es la manifestación más acabada del fracaso de los políticas públicas.

No se equivoque. A daño hecho, clame por que se convierta en oportunidad. ¿Cómo? Creando condiciones para que los andullos de remesas que se reciben engrosen el flujo de inversión productiva, al tiempo que se eliminan los incentivos al desplazamiento de más dominicanos del mercado laboral y de su país. Ambos a la vez.

La inmigración irregular masiva se ha convertido en columna vertebral de la economía. Suero intravenoso colocado en un torrente con tipo de sangre distinta. Enferma el tejido social. Al final lo sustituye. Y se convierte en elemento definitorio de una identidad adulterada.

Inmigración irregular y remesas forman parte de la misma yunta.

Ya no somos lo que fuimos. Mañana lo seremos menos. No se resuelve con deportaciones de relumbrón, sino con medidas profundas que conmuevan los cimientos del sistema productivo. El mercado laboral informal debe dejar de ser fuente de enriquecimiento de pocos en detrimento de la dominicanidad.

No se deje engatusar. Ninguna inmigración masiva irregular es neutral. Causa modificaciones profundas en las costumbres y en la cultura, en la medida en que puede hacerla una población entrante carente de educación y estudios. Es susceptible de cambiar la naturaleza de los pueblos y el perfil de las naciones.

¿Acaso usted no lo percibe a simple vista? Despierte. Y haga despertar a todos.

Sospecho que usted no sabe, al igual que tampoco yo, si las estadísticas laborales reflejan el impacto en el mercado de trabajo de la mano de obra de inmigrantes irregulares. Y si lo sabe, de qué manera se refleja y cómo afecta a la población dominicana en busca de ocupación. Lo intuyo, pero dígamelo usted.

 ¿Conoce de qué forma inciden los subsidios generalizados y las remesas en la determinación de la población dominicana para encontrar trabajo? Averígüelo y denúncielo. Luego le diré más cosas.

Con aprecio le saluda el maestro Vitriólico".

TEMAS -

Eduardo García Michel, mocano. Economista. Laboró en el BNV, Banco Central, Relaciones Exteriores. Fue miembro titular de la Junta Monetaria y profesor de la UASD. Socio fundador de Ecocaribe y Fundación Siglo 21. Autor de varios libros. Articulista.