Hambre y sed en PRM
La presión por empleos a días de instalado el gobierno es una insensatez, pero tiene un componente al que Abinader debe prestar atención: se trata de gente, si vemos al PRM como una extensión cuantitativa del PRD, que tiene 30 de los últimos 34 años fuera del poder y nada más oliendo donde guisan, como diría el populacho. Es mucha el hambre y la sed acumuladas, razón por la que recomendé, para tramitar reclamos y manejar conflictos, una designación clave: la del enlace partido-gobierno, aunque quede pendiente la distorsión que provoca el hecho de que los principales dirigentes se fueron a cargos en el Estado. Súmele que el líder indiscutible, Abinader, no estará en condiciones por un buen rato de ejercer en plenitud ese rol.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez