La JCE 26 años después
Sobre el “fraude colosal” que denunció el PLD en 1990, y pese a la paradoja de que no la consideró fraudulenta para senadores, diputados y síndicos del partido que resultaron electos, me recuerda lo mucho que ha avanzado la Junta Central Electoral, porque esa vez el padrón estaba viciado (doble inscripción), el sistema informático se “caía” a cada rato, los observadores ni podían ver el centro de cómputos ni supervisar la impresión de las listas de electores y había dislocamiento de votantes. Eso no puede ocurrir ahora, quedó en la historia junto a los que patrocinaban esa práctica.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez