El PLD, Fuerza del Pueblo y el futuro electoral

El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) tomó una buena e inteligente decisión al desistir recurrir en casación la sentencia del Tribunal Superior Administrativo (TSA), que anuló la resolución de la Junta Central Electoral (JCE) sobre la distribución de los recursos que otorga el Estado a los partidos políticos y que excluyó a Fuerza del Pueblo como partido mayoritario. Para esta determinación, el futuro electoral del PLD pesó más que lo económico.

La sentencia del Superior Administrativo dio ganancia de causa a Fuerza del Pueblo, que preside el expresidente Leonel Fernández, que recurrió a esa instancia a reclamar que había alcanzado los votos y el porcentaje suficientes en el nivel presidencial que establece la Ley Electoral para entrar en el rango de partido mayoritario. Esta decisión, obviamente, representa un duro golpe para el PLD y el Partido Revolucionario Moderno (PRM) en términos de repartos de recursos, porque dejarán de recibir cientos de millones de pesos cada año.

En principio, la cúpula del PLD notificó al pleno de la Junta no aplicar la decisión del Superior Administrativo hasta tanto vencieran los plazos legales para recurrir en casación por ante la Suprema Corte de Justicia y amenazó con acciones legales si la aplicaban; fue la jugada maestra como recurso político para justificar la decisión final de no comenzar el tortuoso camino de la Justicia contra Fernández, fundador del PLD, su presidente durante 18 años, expresidente del país en tres períodos y con quien hay acercamiento desde hace meses.

La Junta Central conoció el recurso por encima de la advertencia del PLD y fue más lejos, porque además de recocer a Fuerza del Pueblo como partido mayoritario, incluyó al Partido Revolucionario Dominicano (PRD), aliado de los peledeístas, por su desempeño por encima del 5% en los niveles municipal y congresual, y otros partidos también se movieron a mejores posiciones, lo cual representa un buen dinero para el manejo administrativo y electoral de esos partidos. Todo esto evidentemente complicaba aún más la situación para el PLD y, a mediano y lasrgo plazo, afectaban su estrategia y planes electorales.

Antes de la decisión del Superior Administrativo, acogida por la Junta Central, los fondos del Estado que distribuye cada año la Junta Central se entregarían tomando en cuenta al PLD y el PRM como los únicos partidos mayoritarios y recibirían el 80%; ahora habrá que repartir ese porcentaje de los recursos entre cuatro partidos: el PLD, el PRM, Fuerza del Pueblo y el PRD. Para que tengan una idea del impacto económico de esta decisión, este año el Estado aportará RD$1,260 millones a los partidos y de estos correspondían RD$1,008 millones sólo al PLD y el PRM.

¿Por qué la cúpula peledeísta desiste? Un sector de ese partido impuso internamente el criterio de que no era conveniente enfrentar a Fernández debido a conversaciones entre el PLD y Fuerza del Pueblo que los acercan bastante de cara a los procesos electorales del 2024. Además, continuar con el proceso también implicaba poner el riesgo las relaciones con su único aliado importante: el PRD, que preside el excanciller en el gobierno de Danilo Medina, el señor Miguel Vargas Maldonado. Es dar continuidad a una estrategia de oposición y electoral por mejor posicionamiento y el poder.

La cúpula peledeísta escuchó las voces de dirigentes importantes, entre ellos el ex secretario general Reinaldo Pared Pérez, que advertían que al partido no le convenía esa confrontación; puso por encima los intereses del partido dejando de lado los egos y rencores contra el expresidente Leonel Fernández y los que junto a él salieron del PLD y formaron Fuerza del Pueblo. Es un trago amargo para muchos dirigentes del PLD, porque Fuerza del Pueblo se fortalece debilitando al PLD, pero entraron en un proceso que podría definir el nivel de oposición política en el país en los próximos meses y la lucha por el poder en tres años.

Los peledeístas y los de Fuerza del Pueblo son discípulos del mismo líder, aunque estén en partidos diferentes. Se formaron bajo el mismo liderazgo, con la misma línea de pensamiento político; a ambos los persiguen los mismos errores del pasado en los cuatro períodos de gobierno del 2004 al 2020 y los golpes que llegan a uno hoy, también llegarán al otro mañana. Además, corrientes importantes de ambos partidos políticos están conscientes de que enfrentados y separados ninguno de los dos llegará al poder, por lo menos por ahora.

Los meses futuros seguirán definiendo ese acercamiento entre sectores del PLD y la Fuerza del Pueblo, que ya comienza a dar señales desde principio de este año en un cambio del discurso del expresidente Fernández y su gente frente al PLD, con más delicadeza con las juramentaciones de peledeístas que pasan a su partido; los líderes del PLD son más cuidados frente a Fernández y su gente. Además, desde que pasó el proceso electoral Danilo Medina y Leonel Fernández evitan la confrontación, ni siquiera se mencionan. Lo que se adelanta es una oposición política más fuerte contra el Gobierno, una competencia de nivel por el liderazgo de la oposición, con posibilidades de acuerdo político entre los opositores en lo municipal, congresual y en una segunda vuelta.

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