Cinco tendencias tecnológicas que madurarán en 2026
Estos son aspectos del ámbito tecnológico que alcanzarán una nueva etapa de madurez o un punto de inflexión en este nuevo año

A finales de 2024, el equipo de especialistas en innovación de la firma Capgemini, especializada en transformación de negocio y tecnología impulsada por inteligencia artificial (IA), predijo en su informe TechnoVision, el auge de la robótica basada en IA en 2025, una visión predictiva que se hizo realidad.
Recientemente, al concluir 2025 en una nueva edición de este informe anual, los especialistas predicen que la inteligencia artificial (IA) y la IA generativa (Gen AI) seguirán siendo fundamentales, y que su influencia se extenderá al desarrollo de programas informáticos (software), las arquitecturas en computación en la Nube (Cloud) y las operaciones empresariales.
En 2026, la IA entrará en una fase de madurez, remodelando y redefiniendo otras tecnologías y convirtiéndose en la columna vertebral de los sistemas empresariales, que están evolucionando hacia operaciones inteligentes y abordarán la soberanía tecnológica como una prioridad estratégica, explica Pascal Brier, director de innovación de Capgemini.
A continuación, se describen las tendencias tecnologías a tener en cuenta en 2026, según el último informe TechnoVision.

2026, el ´año de la verdad´ para la IA
Después de probar enfoques fragmentados que no dieron los resultados esperados, los líderes empresariales han comprendido que implementar la IA a gran escala llevará tiempo y que su aporte de valor a largo plazo no residirá en usos aislados sino en implementaciones a nivel de toda la empresa, señalan.
Adelantan que en 2026 comienza la verdadera fase de crecimiento de esta tecnología, con el surgimiento de un ecosistema de IA más arraigado en el valor operativo y la arquitectura empresarial, que partirá de las bases de datos y las infraestructuras y se centrará en la "química entre el ser humano y la IA".
Destacan que 2026 será un año de avances significativos, en el que las organizaciones invertirán en IA y datos, alejándose de la publicidad exagerada y enfocándose en aprovechar el potencial transformador de esta tecnología.

La IA conquista el mundo del software
Tras años de automatización y aceleración, la IA está transformando el ciclo de vida del desarrollo de programación informática (software) en todos los sectores, pasando de escribir código a expresar intenciones, según Capgemini.
A partir de 2026, los desarrolladores especificarán los resultados, mientras que la IA generará y mantendrá los componentes, acortando los ciclos de entrega y mejorando la calidad, adelantan.
Explican que este cambio redefinirá cada vez más las funciones, haciendo que la supervisión humana y el control de calidad sean esenciales para evitar ´alucinaciones´ (respuestas incorrectas, inventadas o engañosas), brechas de seguridad y errores inadvertidos, e impulsando a las organizaciones a reconstruir sus aplicaciones informáticas y centrarse en reciclar a su personal de desarrollo de software en un futuro próximo.

Cloud 3.0: aprovechar todos los modelos de la Nube
La tecnología en la Nube o ´Cloud´ (acceso bajo demanda a recursos informáticos como servidores, almacenamiento, bases de datos, redes, programas y procesamiento y análisis, a través de Internet, en lugar de tenerlos en equipamientos físicos propios) está entrando en una nueva fase de evolución y será fundamental para el funcionamiento de la IA a gran escala, adelantan.
Esta evolución, denominada Cloud 3.0, se caracterizará por presentar una mayor IA, la hiperautomatización, los datos descentralizados y una infraestructura que unificará distintos entornos de Nube y centros de datos locales.
La adopción de los distintos modelos de Cloud (nube pública clásica, así como nubes híbridas, privadas, multicloud y soberanas) se están convirtiendo en la columna vertebral operativa de las cargas de trabajo de IA y de los sistemas autónomos, posibilitando que estas tecnologías puedan escalar y obtener el rendimiento adecuado, según TechnoVision.
La Nube 3.0 aumentará las posibilidades de que las organizaciones adapten su consumo de nube a sus diversas necesidades, puntualizan.

Operaciones inteligentes y capaces de automejorarse
Desde Capgemini explican que los sistemas empresariales están dejando de ser sistemas estáticos de registro para convertirse en motores activos de operaciones inteligentes, centrados en procesos completos, más que en pasos aislados, que podrán mejorar por sí mismos y ser más adaptables y ágiles, gracias a la IA agéntica (IA capaz de tomar decisiones sobre cómo lograr un objetivo y ejecutarlas).
Los agentes de IA integrados en los procesos centrales de las organizaciones ya están empezando a supervisar la actividad, optimizar la ejecución, resolver excepciones y orquestar flujos de trabajo en las áreas de finanzas, cadena de suministro, recursos humanos y servicio al cliente, puntualizan.
Vaticinan que la automatización pasará a ser una dirección conjunta entre humanos e IA, en la que la IA propone y ejecuta, mientras que los humanos supervisan y gobiernan.
Las operaciones inteligentes permitirán que las empresas pasen de ser reactivas a proactivas, reduciendo las ineficiencias y mejorando su agilidad. Las aplicaciones y las operaciones evolucionarán continuamente en lugar de permanecer estáticas, predefinidas o mantenidas manualmente, añaden.

El creciente reto de la soberanía tecnológica
En medio de la incertidumbre geopolítica, la soberanía tecnológica ha pasado de ser un concepto político a convertirse en una prioridad estratégica. Las naciones y empresas buscan ahora controlar las tecnologías críticas en un mundo que sigue estando profundamente interconectado, apunta TecnoVision.
Dado que no existe una autonomía tecnológica completa, las organizaciones buscarán construir una red interdependiente en la que participen distintos actores (proveedores diversificados, alternativas múltiples, nuevos ecosistemas de microchips), que les permita adaptarse a los cambios adversos, mitigar los riesgos, tener una mayor flexibilidad estratégica y mantener un control selectivo de las capas tecnológicas clave, según esta fuente.
En 2026, continuará la carrera por el control de los elementos críticos de la cadena de valor digital, desde los semiconductores hasta el almacenamiento de datos, pasando por los modelos de inteligencia artificial, concluye el informe TechnoVision 2026.




EFE