Exjefe de la PN advierte que la reforma policial es perturbadora y debilitaría la institución
La reforma policial se encuentra bajo el estudio de una comisión en la Cámara de Diputados

El exdirector de la Policía Nacional, Rafael Guzmán Fermín, advirtió este martes que el proyecto que modifica la Ley Orgánica de la institución contiene disposiciones que, lejos de fortalecerla, la debilitarían, por lo que pidió al Congreso estudiar la iniciativa con mayor detenimiento antes de aprobarla.
Actualmente, el proyecto de la reforma policial, que contiene más de 300 artículos, se encuentra bajo el análisis de una comisión de la Cámara de Diputados y está a punto de perimir si no se aprueba antes del 26 de julio.
Al hacer una visita al Congreso, el exjefe policial afirmó que el proyecto no solo afecta derechos adquiridos de los agentes, sino que incorpora "elementos perturbadores" que, a su juicio, tendrían un impacto negativo sobre el funcionamiento de la Policía Nacional.
Guzmán Fermín señaló que uno de los aspectos que más le preocupa es que el proyecto elimina beneficios que considera derechos adquiridos de los policías, entre ellos las pensiones al 100 %, lo que, según afirmó, representa una "reducción de las garantías" para los miembros de la institución.
Asimismo, cuestionó la creación de la figura de un subdirector general encargado exclusivamente de administrar las finanzas de la Policía Nacional y que puede ser un ciudadano civil.
A su entender, esa disposición debilita la institución al separar el manejo financiero de la estructura tradicional de mando policial.
Por esa razón, consideró positivo que la discusión de la iniciativa no avance de manera acelerada y sostuvo que los acontecimientos recientes, entre ellos la muerte de un joven en Herrera, deben servir para reflexionar antes de aprobar cambios legales de gran trascendencia.
La reforma anterior
Recordó que tras el caso de Villa Altagracia, en el que una pareja murió a manos de agentes policiales, se impulsó rápidamente una reforma de la institución, por lo que entiende que ahora corresponde actuar con mayor prudencia.
"Lo mejor es dar un tiempo prudente para que la ley sea estudiada de manera más ponderada y detenida", expresó.
El exdirector también hizo una evaluación del proceso de transformación policial iniciado hace cinco años y afirmó que ese período era suficiente para que existieran señales claras de éxito, aunque consideró que los resultados obtenidos hasta ahora solo han sido parciales.
No obstante, evitó calificar la reforma como un fracaso.
"No podemos decir que ha fracasado, porque es muy prematuro hacer una evaluación", manifestó, al explicar que toda reforma institucional es un proceso gradual e integral que requiere tiempo para consolidarse.
Enfocar la reforma
A su juicio, el principal problema es que la transformación se ha concentrado en aspectos materiales, cuando el cambio más importante debe producirse en la cultura institucional.
En ese sentido, valoró el incremento salarial aplicado a los agentes y valoró los esfuerzos por modernizar la formación académica de la Policía.
Sin embargo, insistió en que esos avances no son suficientes si no se transforma la forma de pensar y de ejercer la función policial.
Aseguró que es falso que la Policía Nacional no quiera cambiar y atribuyó las principales fallas al Ministerio de Interior y Policía, al que señaló como el organismo responsable de diseñar los planes, programas y operaciones de prevención que ejecuta la institución.
"Detrás de ese uniforme hay un ser humano. El principal recurso que tiene la Policía Nacional es el recurso humano, el agente policial", concluyó.




Ismael Hiraldo