Una mirada realista y científica para tratar la piel adiposa
A pesar de su frecuencia, sigue rodeada de mitos y falsas creencias y son muchas las formas que existen para tratarla y combatirla

Miren García-Chazarra, cofundadora de Glo, firma puntera en el cuidado de la piel desde la innovación, ofrece una explicación precisa sobre su origen, cómo tratarla y, sobre todo, cómo prevenir su aparición desde una perspectiva integral que combina ciencia, tecnología y constancia.
"La piel adiposa consiste en una alteración del tejido subcutáneo que se manifiesta con una apariencia irregular o con ´hoyuelos´ en la piel, especialmente en muslos, glúteos y abdomen", explica García-Chazarra.
Subraya, además, que no se trata de una enfermedad, sino de un "trastorno del tejido adiposo y conectivo, donde las células grasas aumentan de tamaño y el drenaje linfático y la microcirculación se vuelven menos eficientes".
Esa disfunción interna provoca retención de líquidos, inflamación y una textura ondulada de la piel. Es decir, el famoso efecto de "piel de naranja" no es más que el reflejo externo de un proceso metabólico y circulatorio alterado.
"No es una cuestión meramente estética, ni está relacionada directamente con el aumento de peso", aclara la experta, "sino una alteración metabólica y circulatoria del tejido", explica sobre un fenómeno conocido globalmente como celulitis.
Factores hormonales, genéticos y de estilo de vida En su origen multifactorial intervienen desde las hormonas hasta los hábitos diarios. "Las hormonas femeninas, especialmente los estrógenos, favorecen la acumulación de grasa y la retención de líquidos. Por eso es común que se desarrolle en la pubertad o durante el embarazo", explica la experta.
La predisposición genética también influye, ya que "determina la estructura del colágeno y la elasticidad cutánea". Además, factores como el sedentarismo, una alimentación rica en azúcares y ultraprocesados, el estrés o el consumo de tabaco y alcohol agravan su aparición.
"Es un proceso progresivo", advierte. "Si no actuamos, irá progresivamente empeorando. Es igualmente importante ser constantes en el tratamiento para conseguir y mantener los resultados". La estrategia más eficaz combina un estilo de vida activo, buenos hábitos alimentarios y tratamientos.
Actuar en las capas más profundas de la piel

Combatir la piel adiposa requiere movilizar el tejido de manera profunda. "Es importante activar la microcirculación, drenar toxinas, estimular el colágeno y romper los adipocitos engrosados y endurecidos", señala. Esa combinación de estímulos mecánicos, térmicos y biológicos permite mejorar el tono y la textura de la piel.
En los últimos años, la tecnología ha hecho posible llevar parte de estos tratamientos profesionales al hogar. "Hoy disponemos de tecnología estética avanzada para uso doméstico que permite obtener resultados comparables a los tratamientos profesionales si se es constante", afirma.
Prevención: el verdadero tratamiento a largo plazo
Más allá de los tratamientos, la prevención es fundamental. "La prevención pasa por mantener una buena salud metabólica y circulatoria", indica García-Chazarra. Esto implica adoptar una dieta equilibrada, hidratarse bien y mantener el cuerpo activo.
"Seguir una alimentación rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables; evitar grasas saturadas, fritos, alcohol, azúcar y exceso de sal", enumera.
También recomienda incorporar ejercicio regular: "Evitar el sedentarismo es clave. El movimiento favorece el drenaje linfático natural. Caminar a paso rápido, nadar, subir escaleras o ir en bici son hábitos que ayudan a prevenir la celulitis".
El descanso y la gestión del estrés también juegan un papel importante. "Dormir bien y reducir el estrés es esencial, ya que el cortisol puede aumentar la retención de líquidos y el almacenamiento de grasa". Además, mantener la piel activa mediante masajes y cosméticos de calidad ayuda a evitar su aparición.
Fuera de la cabina: los tratamientos llegan a casa

García-Chazarra destaca el dispositivo Glo910 como ejemplo de innovación aplicada al bienestar corporal. "Es uno de los más eficaces porque combina masaje profundo y fototerapia roja e infrarroja, que trabajan en sinergia para activar la microcirculación y el sistema linfático, drenar líquidos y toxinas, y romper los nódulos grasos", explica.
El objetivo no es solo reducir volumen, sino mejorar de forma progresiva la textura y el tono cutáneo. "Usado regularmente —unos 15 o 20 minutos, tres o cuatro veces por semana— mejora visiblemente la piel y es ideal para mantener los resultados entre sesiones en cabina o como tratamiento independiente".
La tecnología por sí sola, no obstante, no es suficiente. García-Chazarra recomienda potenciarla con cosmética y nutricosmética adecuadas. "Para completar el tratamiento y hacerlo aún más efectivo, se puede aplicar con el aceite de masaje reductor, formulado con aceites esenciales de potente acción anticelulítica".
Además, el proceso debe acompañarse de una correcta hidratación. "Para favorecer la eliminación de las toxinas y grasa trabajada, lo ideal es tomar el té bio de efecto quema grasa y beber suficiente agua", aconseja.
La constancia, recuerda, es el pilar de cualquier resultado duradero: "Es vital ser constante. El masajeador es un gran aliado porque no exige más de 20 minutos para aplicarlo, sin tener que desplazarse a un centro. Permite cuidarse al ritmo de cada mujer e incluir el tratamiento fácilmente en la rutina diaria".
El poder del masaje y la cosmética de nueva generación

Incluso en pieles sin signos visibles de celulitis, los cuidados preventivos marcan la diferencia. "Si aún no tenemos celulitis, podemos utilizar una buena crema anticelulítica y aplicarla con un masaje manual", aconseja García-Chazarra.
Pero advierte que no todas las fórmulas son igual de efectivas: "Debe estar formulada con tecnología molecular para no quedarse en un efecto superficial y penetrar hasta las capas más profundas donde se aloja el problema".
El masaje profundo sigue siendo, sin embargo, el complemento más efectivo. "Podemos prevenir la celulitis con masajes, evitando que se retengan líquidos y se desencadene el proceso. En este caso, con una o dos veces por semana es suficiente".
Nutricosmética: reforzar la piel desde dentro
El cuidado de la piel adiposa no se limita al exterior. La cofundadora de Glo subraya el papel de la nutricosmética para fortalecer el tejido. "La nutricosmética específica puede ayudarnos a reforzar el colágeno y reducir la inflamación del tejido adiposo, por ejemplo, con aceite de krill puro", comenta.
Estos suplementos actúan de manera complementaria, favoreciendo la elasticidad y la firmeza desde el interior, lo que contribuye a resultados más duraderos.
La celulitis no tiene una solución única ni inmediata. "Requiere constancia, conocimiento del propio cuerpo y una rutina adaptada a las necesidades de cada persona", resume García-Chazarra. Su abordaje pasa por integrar distintos niveles de cuidado: hábitos saludables, tratamientos cosméticos eficaces, tecnología avanzada y una actitud consciente hacia el bienestar.
Más que una batalla estética, es una forma de cuidar la salud del tejido, la circulación y la calidad de la piel. "La piel adiposa puede mejorar visiblemente si se actúa de forma constante y con métodos adecuados. Lo importante es entenderla y tratarla desde la profundidad, no solo desde la superficie", concluye.
por María Muñoz Rivera

EFE