"Super Mario Galaxy: la película" lleva el universo de Mario a las estrellas
El filme en el que el icono de Nintendo cambia el suelo firme del Reino Champiñón para subir a las estrellas llega esta semana a las salas de cine

Ya no basta con correr y saltar sobre champiñones. El fontanero que hace décadas cabía en un puñado de píxeles ahora flota entre galaxias con el estreno mundial este miércoles de 'Super Mario Galaxy: la película', donde el icono de Nintendo cambia el suelo firme del Reino Champiñón para subir a las estrellas.
"Merecía la pena intentar darle vida a este universo", explica en una entrevista con EFE el creador del fontanero más famoso de los videojuegos, Shigeru Miyamoto, quien se planteó "cómo sería un juego si se creara con las reglas de la gravedad en el espacio" y, lo más importante, "cómo sería crear una película basada en ello".
El filme llega por adelantado a las salas del país asiático, donde ya es 1 de abril por la diferencia horaria, mientras buena parte del planeta tendrá que esperar unas horas más para que el alba despunte en sus territorios y los cines abran sus puertas.
Una aventura intergaláctica
Inspirada en el universo del videojuego 'Super Mario Galaxy', lanzado en 2007, la película se centra en las aventuras de la Princesa Peach, que busca respuestas a sus orígenes e identidad en un viaje donde la familia es el eje central.
Una cinta animada que llega tras un esfuerzo de tres años y gracias a 325 diseñadores que, bajo la premisa de hacer creíble lo imposible, trabajaron en una película donde las reglas de la gravedad son también protagonistas.
"El reto era que la audiencia creyese en los principios de gravedad que intentamos transmitir, y que los aceptara como su realidad", describe el productor de la película y director ejecutivo de la productora cinematográfica Ilumination, Chris Meledandri.
"La tentación de hacer mucho más siempre está ahí porque los mundos son inmensos", reconoce el productor, que define este nuevo filme como "la búsqueda de lo inesperado".
La película busca repetir (y ampliar) el éxito de la anterior entrega de Super Mario, que en 2023 se convirtió en la película basada en videojuegos más taquillera de la historia, y la más vista de ese año, solo detrás de la exitosa 'Barbie', de Greta Gerwig.
Peach y su viaje interno
Para esta nueva aventura, la soberana del Reino Champiñón, a quien da voz la actriz Anya Taylor-Joy, se despoja de la etiqueta de 'damisela en apuros' para emprender un viaje que le ayude a resolver el misterio de su pasado, después de recibir una llamada de auxilio.
Tras décadas relegada a esperar el rescate de Mario, a quien da vida en el plano vocal cinematográfico el actor Chris Pratt, la princesa lidera una expedición por tierras desconocidas que también cuenta con la presencia de nuevos personajes.
Estela, interpretada por la oscarizada Brie Larson, se une a un elenco estelar, que también incluye a Yoshi (Donald Glover) y a Bowser Jr. (Benny Safdie). Además, vuelven emblemáticos personajes de la primera aventura, como el inseparable Toad (Keegan-Michael Key) y el villano Bowser (Jack Black).
Unos villanos ¿malvados?
El antagonista se aleja cada vez más de la imagen popular de un villano y en esta entrega toca el piano, canta baladas de amor y cuida de su impulsivo hijo.
"En los videojuegos todo es más simple: eres el malo o el bueno", dice Miyamoto. Pero aquí parece que Bowser no es ni una cosa ni la otra, o ambas a la vez. "Es un amienemigo", concluye el japonés.
El reto, según Meledandri, era "lograr que el público pudiera identificarse con él", encontrando cierta humanidad sin dejar de ser el gran oponente de la película junto a su heredero, Bowser Jr..
Más allá de Mario
Pese al indudable éxito de la primera entrega, Miyamoto no tenía del todo claro que Mario pudiera adaptarse a la gran pantalla. "Antes pensaba que llevar a Mario a un medio que no es interactivo no sería divertido", explicó el maestro de los videojuegos.
La incertidumbre de un proyecto que cuestiona la esencia que definió al icónico personaje durante décadas le pesaba al diseñador, que aun así decidió lanzarse a la piscina.
"Empecé a cambiar mi visión de Mario hacia algo que lo convierte en una especie de 'talento icónico' de Nintendo", explicó Miyamoto, a quien le divierte ver ahora cómo su universo se expande a otras narrativas.
Parques temáticos, películas y todo un mundo muy lejos de los 16 píxeles con los que comenzó el fontanero, hace ya más de cuatro décadas.
"Es como una caja de juguetes llena de recuerdos que te hacen preguntarte: ¿aún hay más?", describe Miyamoto sonriendo, con la certeza de saber que ha hecho una película para quien un día tuvo entre sus manos uno de sus juegos.

EFE