Andrei Zviáguintsev regresa a Cannes con "Minotauro" y crítica a la corrupción en Rusia
La nueva obra de Zviáguintsev, se centra en la historia de un empresario que enfrenta la corrupción y la movilización militar en medio del conflicto en Ucrania

El realizador ruso Andrei Zviáguintsev presentó este miércoles en el Festival de Cannes Minotauro, una película con la que lanza una dura crítica a la corrupción en la Rusia de Vladimir Putin y al impacto de la guerra en Ucrania.
La producción, que compite por la Palma de Oro, se ha colocado rápidamente entre las favoritas de la crítica internacional.
El director regresó al cine tras nueve años sin estrenar una película, un período marcado por importantes cambios personales y políticos.
En 2021, mientras se encontraba en Alemania, Zviáguintsev sufrió un grave cuadro de covid-19 que estuvo a punto de costarle la vida. Después decidió no regresar a Rusia.
"La acción de esta película se sitúa en 2022, cuando ya hacía un año que me había ido de Rusia, pero es un país en el que viví 60 años y conozco bien la corrupción que existe allí", afirmó durante una rueda de prensa.
De la película
Minotauro sigue la historia de Gleb, un empresario exitoso que enfrenta problemas en su compañía debido a las movilizaciones obligatorias relacionadas con la guerra en Ucrania, mientras sospecha que su esposa le es infiel.
Zviáguintsev explicó que originalmente el proyecto buscaba reinterpretar la película La mujer infiel (1969), del director francés Claude Chabrol. Sin embargo, la invasión rusa a Ucrania modificó completamente el enfoque de la historia.
"Decidí incluir la movilización militar dentro de la trama. El destino lo quiso así", expresó.
El director aseguró que, aunque lleva años fuera de Rusia, mantiene suficiente conocimiento de la realidad del país como para retratarla en pantalla.
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Por esa razón optó por rodar la película en ruso y trabajar con actores rusos que localizó en diferentes partes del mundo, en lugar de realizarla en Francia, donde reside actualmente.
La película muestra los mecanismos de poder y manipulación utilizados por sectores políticos y empresariales, incluyendo supuestas prácticas para enviar a la guerra a personas consideradas incómodas o prescindibles.
Como ya ocurrió con Leviatán (2014), cinta con la que ganó el premio al mejor guion en Cannes, Zviáguintsev vuelve a apuntar hacia el sistema político encabezado por Putin, aunque en esta ocasión lo hace de manera más indirecta.
"Lo mejor es recurrir al silencio o al lenguaje de los gestos", sostuvo el realizador.
Zviáguintsev obtuvo el Premio del Jurado en Cannes en 2017 con Sin amor (Loveless) y su regreso al festival francés era uno de los momentos más esperados de esta edición.
"Era muy importante para mí volver a Cannes después de tantos años. Regresar a este escenario es algo incomparable", afirmó el cineasta.



EFE