VIDEO | Plácido Domingo, una estrella sin “divismo” en el baile de la Ópera de Viena
VIENA. Con humildad y muchas ganas de trabajar, siendo una estrella pero sin ser un “divo”. Así cantará mañana el tenor español Plácido Domingo en la ceremonia de apertura del prestigioso Baile de la Ópera de Viena, tal y como aseguró hoy en una charla con Efe.
“¿El divismo qué es? Tienes un don que has sido muy afortunado de tener. Lo mismo lo tienes hoy y mañana no. He tenido la suerte de tenerlo por muchos años. No es cuestión de pedantería, de antipatía. Yo creo que el divismo, interpretado de esa forma, no debería ser”, opina antes de actuar en el ensayo general de la gala del baile.
Pese a ser una de las figuras más importantes de la lírica, Domingo insiste en que disfrutar con lo que hace es el principio que le mueve en su trabajo y que le inmuniza contra el “divismo”.
“Yo nací en el teatro, viví el teatro desde muy pequeño. Ayudé a mis padres en todo lo que pude y me di cuenta de que en el teatro hay muchas dificultades y hay felicidad”, rememora.
Domingo, conocido por su cercanía y amabilidad con todos los que trabaja, desde sus colegas cantantes a los porteros de los teatros donde actúa, valora mucho disfrutar del cariño de sus compañeros.
“Yo me dije, voy a gozar esta carrera. Y la manera de gozar es, precisamente, tener la amistad y el cariño de todos. Y eso es lo que yo me he propuesto”, resume.
Por eso, insiste en que su máxima es el trabajo y el respeto por el público.
“A trabajar con todo cariño y darle al público lo mejor que puedas”, afirma.
El cantante, que cumplió 75 años el pasado día 21 de enero, será el gran protagonista del llamado baile de los bailes, el más importante de la temporada en la capital vienesa.
“Hoy actuar en la Ópera de Viena es un regalo, pero no deja de ser un trabajo, estas cosas son mucho mas difíciles porque es algo muy corto”, explica el cantante
Domingo dirigirá a la Orquesta Filarmónica de Viena, algo que calificó de “honor extraordinario”, y luego cantará junto a la soprano rusa Olga Peretyatko, una de la voces descubiertas en Operalia, el concurso de talentos creado por el tenor.
A su edad, Domingo ni habla de abandonar los escenarios a corto plazo.
Tras haber interpretado a 145 personajes en más de 50 años de carrera, el tenor tiene ahora en el punto de mira llegar a alcanzar el número 150, algo que, reconoció, le llevará aún un par de años.
“Este año no tengo ninguna ópera nueva. El año que viene tengo dos, pero llevará un par de años o tres llegar a los 150 personajes”, calcula.
Respecto al Baile de la Ópera, Domingo asegura que es una alegría poder participar en el evento y compartirlo con los “Debütanten”, los 144 chicos y chicas que desfilarán y bailarán mañana en la gala, en lo que supone su presentación en sociedad.
Durante la ceremonia de mañana, Domingo dirigirá a los filarmónicos vieneses en la obertura de El Barbero de Sevilla, de Rossini, y luego cantará los pasajes “Da geh’ ich zu Maxim” y “Lippen Schweigen” de la opereta “La Viuda alegre”, de Lehár .
El Baile de la Ópera de Viena celebra mañana su 60 aniversario. Organizado por primera vez en 1935, es el evento más glamuroso e importante de la temporada de bailes que se celebra en Austria entre enero y marzo.
El propio Domingo recordó hoy que ya cantó en ese evento social en 1978, cuando los reyes de España Don Juan Carlos y Doña Sofía fueron los invitados de honor.
Aunque en los últimos años ha perdido la fama internacional que tuvo en el pasado, el “Opernball” sigue siendo una cita esencial en el calendario de todos los que son algo, o pretenden serlo, entre la clase política, empresarial y cultural austríaca, y un alarde de lujo.
El precio de las entradas oscila entre los 290 euros la más barata (sin asiento) hasta los más de 20.500 euros que cuesta un palco con capacidad para hasta diez personas.
Más de 5.000 asistentes al evento ocuparán la pista de baile de unos 850 metros en que se transforma el patio de butacas una vez que el maestro de ceremonia lance la famosa invitación de “Alles Walzer” (todos al vals).
EFE
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