Testigo clave del primer juicio político de Trump compite por escaño que dejó Marco Rubio
Alex Vindman, exasesor de seguridad nacional, apuesta por Florida en una batalla clave para los demócratas

El coronel retirado Alex Vindman, testigo clave del primer juicio político contra el presidente Donald Trump en 2019, anunció este martes que competirá con el Partido Demócrata por el escaño en el Senado que dejó el actual secretario de Estado, Marco Rubio, en Florida.
Vindman, quien sirvió 21 años en el Ejército estadounidense y formó parte del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), destacó al lanzar su campaña su papel en el primer impeachment contra Trump, acusado de coaccionar a Ucrania para que investigara a su entonces rival político, Joe Biden.
"La última vez que me vieron fue haciendo un juramento para decir la verdad sobre un presidente que rompió el suyo. Mi familia vino a Estados Unidos como refugiada para escapar de la tiranía y yo, por supuesto, no iba a doblegarme ante un aspirante a tirano", declaró en un video.
- El veterano, nacido en Ucrania y llegado a Estados Unidos a los tres años de edad cuando su familia huyó de la Unión Soviética, competirá en las elecciones de noviembre contra la republicana Ashley Moody, quien desde el año pasado sustituyó a Rubio tras ser nombrado secretario de Estado por Trump.
Vindman fue uno de los primeros funcionarios en alertar sobre Trump en 2019, cuando servía en el Consejo de Seguridad Nacional, por las presuntas presiones del mandatario a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, para que investigara a Biden y a su hijo, Hunter Biden, por supuesta corrupción.
Contexto político y desafíos en Florida para las elecciones de noviembre
El aspirante, que primero deberá competir en las primarias demócratas, acusó a los republicanos de colocar en el Senado a Moody, exfiscal general de Florida, "para ser un voto al servicio de Trump y los multimillonarios", y denunció que el expresidente "ha desatado un reino de terror y represalias".
"Hoy nuestro país está en caos. Milicias de matones están atacando a nuestros ciudadanos, los aranceles están empujando los precios por las nubes y las primas de los seguros médicos están disparadas", sostuvo.
Aunque Florida fue durante años considerada un estado bisagra, Trump ha ganado allí las últimas tres elecciones presidenciales y los republicanos controlan el Gobierno estatal.
Sin embargo, los demócratas confían en capitalizar el descontento nacional, como reflejó su victoria en la alcaldía de Miami en diciembre pasado.


EFE