Gobernadora de Míchigan califica de "antisemitismo" y "odio puro" el ataque a sinagoga
La demócrata instó a denunciar el antisemitismo en cualquier espacio tras advertir sobre el aumento de este tipo de ataques contra la comunidad judía

La gobernadora de Míchigan, la demócrata Gretchen Whitmer, calificó este viernes de "antisemitismo" y "odio puro" el ataque perpetrado ayer contra la sinagoga Temple Israel en West Bloomfield, a las afueras de Detroit, y aseguró que EE. UU. debe unirse para combatir este "mal".
Whitmer instó hoy a la sociedad a "bajar el tono de la retórica" y a denunciar el antisemitismo en cualquier espacio tras advertir sobre el aumento de este tipo de ataques contra la comunidad judía.
"Esto no es un debate político. Esto es atacar a bebés judíos. Eso es antisemitismo en su peor expresión", dijo Whitmer, en referencia al lugar de culto, que en el momento del ataque, era una escuela que albergaba a 104 niños de cinco años o menos.
En una rueda de prensa, en la que también participó la senadora demócrata Elissa Slotkin, se elogió la rápida intervención del personal de seguridad privada del templo y de los servicios de emergencia, a quienes calificó de "héroes" por haber salvado vidas.
"Si no hubiera sido por la seguridad privada y el personal del Temple Israel, y por los primeros oficiales en intervenir, hoy estaríamos hablando de una tragedia inmensa con niños fallecidos", afirmó la senadora.
La única víctima
La única víctima herida fue un agente de seguridad que fue atropellado durante la embestida y cuya recuperación se espera que sea satisfactoria, según informaron ayer las autoridades locales.
Hasta el momento, las autoridades no han vinculado oficialmente el suceso con el conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero entre Estados Unidos e Israel contra Irán, pese a que el FBI mantiene una alerta terrorista elevada en territorio estadounidense por posibles represalias.
- Ni la gobernadora ni la senadora dieron hoy más detalles sobre la investigación del FBI.
La Federación Judía de Detroit, que ayer pidió el cierre preventivo de todas las instituciones de la comunidad, sigue de cerca la investigación mientras el centro religioso intenta recuperar la normalidad tras un evento que ha conmocionado al estado.



EFE