El barrio neoyorquino de Corona rinde tributo a sus muertos por el COVID-19

Un centenar de velas en el suelo dibujando un corazón, junto a los nombres de decenas de fallecidos escritos sobre alas de mariposas de papel y mascarillas. Así ha rendido tributo la noche de este jueves el barrio neoyorquino de Corona, en el distrito de Queens, a los miles de fallecidos por el COVID-19 en el epicentro de la pandemia.

Una vigilia organizada por la ONG Haciendo Camino en la que también se pidió a las autoridades ayuda a la población más vulnerable de la ciudad como la que vive en este distrito multiétnico, en el que reside la mayor comunidad latinoamericana de la Gran Manzana.

Cuatro hombres jugando al dominó en una mesa desmontable marcaron el ritmo, al igual que el metro elevado con sus frenos y su traqueteo mecánico cuando llega a la estación de Corona, en el corazón de Queens.

Pollo Campero, un restaurante de comida rápida que solo sirve comida para llevar, se mantiene abierto junto a Sabor Guatemalteco, Seguros de Accidente Ginarte o Centro Médico Pérez, una muestra de los negocios que se extienden alrededor de esta plaza, que si hablara lo haría en español y con acento latinoamericano.

Haciendo Camino ha elegido los nombres de los 67 activistas de su ONG fallecidos por la pandemia en representación de los muertos y los ha proyectado uno a uno en la pared de un edificio cercano.

Brenda Mendoza, José Maqueda, Fotios Angelopoulos, Siriaco Vazquez... uno a uno sus nombres y apellidos fueron iluminando la pared oscura de ladrillos.

Medidas para los inmigrantes

Pero junto a las velas que recuerdan a los muertos, la organización colocó varios mensajes reivindicativos, que repitió en tres carteles colgados de las vías del metro: fondos para los trabajadores excluidos de ayudas, anulación de los alquileres y libertad para todos los presos.

'A parte del homenaje a las personas que han fallecido, también tenemos tres demandas a nivel estatal ya que a nivel federal no hemos recibido apoyo. Queremos que el Gobierno de (el gobernador Andrew) Cuomo cree un fondo de 3.500 millones para trabajadores inmigrantes que han sido excluidos de seguro de desempleo y de cualquier apoyo económico (...) También estamos empujando para que cancelen las rentas porque sabemos que varias familias no pudieron pagar en abril y mayo y no van a poder pagar en junio.. porque la realidad es que no hay trabajo', asegura a Efe Julissa Bisono, miembro de Haciendo Camino y una de las organizadoras de la velada.

Marta Morales lleva 14 años viviendo en este barrio obrero e inmigrante y con el parón económico decretado para detener la expansión de la pandemia perdió su empleo de limpiadora, al igual que su hijo, que trabajaba en un restaurante.

Ambos superaron el COVID-19, pero siguen sin empleo y desde abril no han pagado el alquiler de su casa. Aunque de momento se beneficia de la suspensión temporal de desalojos decretada por las autoridades de Nueva York, sin trabajo, Morales teme lo que sucederá a partir del próximo 20 de agosto, fecha en la que concluye la moratoria.

'Al igual que mi familia, hay miles de familias que están atascadas en la misma situación. Las rentas ya eran caras para los neoyorquinos y mientras pasan los meses se están acumulando para los que no podemos pagar, dejándonos hundidos en las deudas', aseguró Morales durante un acto celebrado en la plaza de Corona previo a la vigilia.

Con más de 4.800 muertos, Queens es el segundo distrito con más fallecidos por coronavirus en Estados Unidos, donde han muerto más de 93.800 personas. Más de una cuarta parte del total de defunciones en el país se han registrado en Nueva York, donde han perecido más de 28.600 personas, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

Reivindicación política

Haciendo Camino convocó a Morales y a tres políticos locales, el concejal Francisco Moya, la asambleísta estatal Jessica Ramos y la congresista del estado de Nueva York Catalina Cruz, para exigir al gobernador Cuomo medidas de apoyo a los vecinos de Corona y las zonas más desfavorecidas, especialmente a la numerosa población indocumentada, que no tiene acceso a los incentivos movilizados por los Gobiernos federal y estatal.

Make the Road, como se conoce a la ONG en inglés, calcula que más de mil personas han perdido la vida en este barrio, vecino de Elmhurst y Jackson Heights, otros dos de los vecindarios más golpeados por la enfermedad.

Además de solicitar un paquete de 3.500 millones de dólares de ayuda y que se condonen los pagos de alquiler a las personas que han perdido su trabajo por la enfermedad, solicitan también que se garantice el acceso a la atención médica de los indocumentados y que se reduzca la densidad en las prisiones para evitar la expansión de la plaga entre la población carcelaria.

'La mejor forma de seguir honrando a los que hemos perdido en nuestro barrio es luchar con fuerza por los que seguimos vivos, es por eso que he introducido dentro del Senado estatal un nuevo proyecto de ley que es un impuesto para los 112 millonarios que viven aquí, en el estado de Nueva York', dijo Jessica Ramos, que también ha asegurado que ha propuesto la creación de una paga de 3.300 dólares mensuales mientras dure el estado de alarma para las personas que no tienen acceso a ayudas.

20200522 https://www.diariolibre.com

+ Leídas