Esuatini cierra las escuelas ante las protestas estudiantiles prodemocracia
Johannesburgo, 18 oct (EFE).- Los estudiantes de Esuatini (la antigua Suazilandia) permanecen sin clases desde este lunes tras la orden emitida por el Gobierno de cerrar todas las escuelas por tiempo indefinido, en respuesta al crecimiento de las protestas estudiantiles prodemocracia en el país.
'Lamentablemente esta pasada semana ha estado lastrada por un aluvión de disturbios y violencia, lo que pone las vidas de los suazis, en particular de los niños en edad de ir a la escuela, en riesgo', justificó el primer ministro del país, Cleopas Sipho Dlamini, en un discurso el pasado sábado.
'Con lo desafortunados que estos eventos han sido y desde el punto de vista de asegurar la seguridad de los niños y su derecho a la protección, el Gobierno de su Majestad (el rey Mswati III, monarca absoluto de Esuatini) ha decidido cerrar las escuelas indefinidamente con efecto inmediato', dijo.
La polémica orden se emitió a pesar de las críticas recibidas la semana pasada por parte de actores internacionales como la oficina de Naciones Unidas en el país y de organizaciones como Save the Children ante la estrategia de desplegar militares y policías en las escuelas en un intento de sofocar las crecientes protestas contra el Gobierno.
'Esto deja el año académico entero derogado e inválido', lamentó hoy, en declaraciones a la cadena SABC -la televisión pública de la vecina Sudáfrica- Sonke Dube, presidente del Swaziland Youth Congress (Congreso de la Juventud de Suazilandia).
UN NUEVO REPUNTE DE LAS PROTESTAS CONTRA LA MONARQUÍA ABSOLUTA
En las últimas semanas, el pequeño reino austral de Esuatini -la última monarquía absoluta del continente africano- volvió a vivir un repunte de las protestas sociales contra el Gobierno del rey Mswati III.
Los manifestantes claman por la puesta en libertad de dos parlamentarios críticos con Mswati III -Mthandeni Dube y Mduduzi Bacede Mabuza-, que fueron arrestados el pasado julio bajo cargos de terrorismo, así como por las pobres condiciones socioeconómicas y por la falta de libertades democráticas en el país.
En el caso de los estudiantes -que son los que han vuelto a encabezar estos últimos movimientos de protesta boicoteando las clases y, en ocasiones, atacando las escuelas-, se añaden reclamaciones como el derecho a una educación gratuita y de calidad.
También otros sectores, como el de los trabajadores de transporte, protagonizaron duras protestas en los últimos días.
El Ejecutivo suazi, por su parte, volvió a optar por responder con mano dura con el despliegue de efectivos militares para asistir a la Policía.
Estas protestas mantienen viva la llama del grave estallido social que atravesó el país entre junio y julio pasados, que dejó varias decenas de muertos según organizaciones como Amnistía Internacional, si bien nunca se dieron cifras oficiales definitivas.
Esas movilizaciones son consideradas uno de los episodios más graves de oposición al régimen de monarquía absoluta en la historia del país.
Esuatini, que se encuentra bajo el mando de Mswati III desde 1986, tiene una población eminentemente rural, que en un 60 % vive con recursos por debajo de la línea de la pobreza, según datos del Banco Mundial.
La situación social contrasta con la lujosa vida de la que gozan Mswati III y su extensa familia.
En abril de 2018, el propio monarca decidió cambiar la denominación oficial del país, sustituyendo el nombre en inglés de Swazilandia (Suazilandia) por Eswatini (Esuatini, en español), que en la lengua local significa 'el lugar de los suazi' (etnia mayoritaria).
Además de la falta de derechos y libertades a nivel político, el país afronta altos niveles de pobreza y una alta prevalencia de problemas sanitarios como la tuberculosis y el VIH. EFE
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