La historia del “peaje sombra”

El contrato para la construcción de la Autovía de Samaná fue adjudicado en el gobierno de Hipólito Mejía en el 2001 Le ha costado al Estado RD$26,348 millones en 13 años

Uno de los peajes de Samaná. (Foto: fuente externa)

El peaje de la Autovía de Samaná o “peaje sombra” tiene su historia, la cual está marcada por el elevado gasto que representaba para el Estado, al igual que los cuestionamientos al contrato “lesivo” que autorizó su construcción. Sumado a esto, está la parte de que la infraestructura no se utiliza como se esperaba, debido a lo costoso de transportarse por ella, lo que derivó en una gran carga económica para el país.

La noche de este jueves, el presidente de la República, Luis Abinader, comunicó a la nación que su gobierno daba fin al contrato, el cual costaría al Estado 1,900 millones de dólares en lo que le restaba de operación hasta pasar a manos del Estado en el año 2038. La transacción, que fue firmada en 2001 le otorgó 30 años de operación a la concesionaria de la vía, tiempo en el cual alegadamente recuperarían lo invertido en su construcción, que se estima entre los 150 y 200 millones de dólares.

El jurista Emmanuel Esquea Guerrero, contratado el pasado dos de febrero por Abinader para que rindiera un informe sobre el contrato, señaló en el mismo “nació viciado” y tenía elementos para ser rescindido.

La vía, cuyo nombre oficial es Juan Pablo II, fue construida por la concesionaria de capital colombiano Autovía del Nordeste S.A. Su inauguración se realizó el 12 de diciembre de 2008 en la gestión del entonces presidente Leonel Fernández. No obstante, sus inicios datan de 1999 con la convocatoria a licitación, y fue adjudicado en el 2001 en el gobierno de Hipólito Mejía y la gestión de Miguel Vargas Maldonado, en la entonces Secretaría de Obras Públicas y Comunicaciones (SEOPC). Luego fue aprobado por el Congreso Nacional en el 2002 y, posteriormente, ejecutado a partir de 2005. Comenzó a operar meses antes de su inauguración.

De acuerdo con el informe de Esquea Guerrero, el citado peaje le ha costado al Estado la suma de RD$26,348 millones, dinero calificado por muchos como una “verdadera estafa”, ya que es casi el doble de lo invertido para su construcción.

El gobierno dominicano tiene 13 años pagando dinero a la concesionaria Autovía del Nordeste. Ese monto, de acuerdo al estudio, no debió pagarse ya que el Estado no estaba obligado a hacerlo por las anomalías, que afirma, hubo en el contrato original y lo pactado posteriormente. Citó entre las irregularidades, la adenda que tiene que ver con la compensación por cantidad de flujo de vehículos y el pago de ITBIS, así como el porcentaje a pagar y la inclusión de otras dos compañías luego de aprobado por el Congreso.

El informe indica que la primera convocatoria para la obra data de 1998 con el nombre de construcción y operación de la carretera Santo Domingo – Cruce Rincón de Molinillos de 64 kilómetros (la cual no prosperó). Al año siguiente (1999) se publicó una licitación para construir la carretera que comunicaría a Santo Domingo con Samaná con una longitud de 105 kilómetros. Ahí, destaca el informe, fue que apareció la palabra “financiamiento” y afirma que el contrato no especifica nada al respecto.

Pese a que este jueves, el presidente Abinader anunció el fin del contrato del “peaje sombra”, en el presupuesto del Estado de 2022, pendiente de aprobación, hay una partida de RD$4,652,595,981 asignada para él.

El presidente anunció que el Gobierno finalizó por US$410 millones el acuerdo con la Sociedad Autopista del Nordeste S.A., la cual es concesionaria de la vía y sus peajes. La operación entra en vigencia en enero de 2021.

Periodista dominicana. Egresada de la UASD. Posee una amplia experiencia en el periodismo digital y de investigación.