Criollos manejan "escuela de prostitutas" en CR

A las mujeres, cuando llegan a Costa Rica, las entrenan y las casan con drogadictos para obtener residencia

Las mujeres trabajan en bares y clubes Jacó, en Garabito, Puntarenas.
SANTO DOMINGO. Las autoridades policiales de Costa Rica desmantelaron una "escuela de prostitutas" dirigida por criollos que se dedicaban a llevar mujeres dominicanas de manera ilegal a esa nación, tras exigirles un cobro de US$3,500.00.

Dos hombres y una mujer dominicanos nacionalizados costarricenses tenían como centro de operaciones la zona de Jacó, desde donde mandaban a las mujeres a trabajar en bares y clubes nocturnos de esa localidad de Garabito, Puntarenas.

"Es sorprendente la cantidad de prostitutas dominicanas que hay en Jacó, de un grupo de 60 que investigamos, 58 eran de ese país. Tenemos declaraciones de varias dominicanas que confirman la existencia de la ‘escuela’ y los mecanismos que utilizan para traerlas, ya sea haciéndolas ingresar por Nicaragua o Panamá, burlando controles policiales", explicó el jefe de la Policía de Migración, Francisco Castaing.

Lo más asombroso, según establece el Diario Extra, de Costa Rica, es que las caribeñas que se encuentran en el país con cédulas de residencia alegan estar casadas con costarricenses, sólo que ninguna conoce al marido.

Pero el asunto no termina ahí. Cuando las muchachas conocen bien el oficio -se gradúan-, les buscan matrimonio con cualquier adicto "tico" para que no puedan deportarlas.

Una dominicana conversó con el periodista Fabián Meza y al preguntarle por su esposo dijo que había fallecido, pero no supo decir su nombre. Otra indicó que su marido vivía en Calle México (refiriéndose a Barrio México), en San José.

Para el director de Migración, Mario Zamora, la "escuela de prostitución" es un caso más de proxenetismo.

"Esto es proxenetismo puro y duro, amparado por matrimonios por poder. Pero no todo termina ahí, en dos años como residentes, estas mujeres obtienen la nacionalidad lo que les da una puerta para emigrar a Europa o Estados Unidos", explicó Zamora.

A su juicio, la aprobación de la ley que castigue los matrimonios por poder es la solución para acabar con este tipo de mecanismos que utilizan los extranjeros.

"Lo que hacen es una parada técnica en Costa Rica para emigrar con el beneficio que los 'ticos' no ocupamos visa en Europa. Pero esto puede traducirse en sanciones migratorias al país. Cuando empiecen a detectar esto no le extrañe que pongan barreras migratorias a los ticos", indicó.

US$3.500

Sin pelos en la lengua, una de las prostitutas dominicanas conversó con Diario Extra sobre el negocio de miles de dólares que tienen con la "escuela de prostitución". "Desde Dominicana nos cobran $3.500 para venir a Costa Rica. A las que no tienen visa las mandan por Nicaragua o Panamá, por ahí las meten por puntos ciegos", narró la mujer.

"En Costa Rica las llevan a una casa donde les enseñan a prostituirse. Yo en Dominicana no era prostituta, tengo hijos y familia, acá lo hago porque nadie me conoce", agregó. Para financiarse el viaje, las mujeres hipotecan la casa y hasta piden préstamos.

"Se necesita mucha plata porque al segundo día de estar aquí ilegales, las casan con cualquiera y ellas tienen que pagar el matrimonio", explicó la prostituta.

Según ella, en un mes ha visto llegar a 15 dominicanas a Jacó.

Denuncia

Una dominicana, cuyo nombre no fue revelado, fue quien hizo la denuncia del negocio el cual deja beneficios millonarios. La mujer estuvo en todas las clases de la "escuela" y según las investigaciones fue enviada a trabajar en bares y clubes nocturnos de Jacó, en la localidad de Garabito, Puntarenas.