Diario de la INDEPENDENCIA

Pierrot toma Dajabón y Salcedo espera

Siguiendo la ruta de Pierrot hacia Santiago. R. Sandoval
Dajabón. . El ejército haitiano que comanda el general Pierrot se posesionó el pasado día 23 de esta villa, en preparación de su avance hacia Santiago.

No se ofreció resistencia a las tropas haitianas.

El ejército haitiano atravesó la frontera no definida entre ambos países el 23 entrando a la población con cierto orden. Sin embargo, se nota mucha prisa en las fuerzas y los oficiales haitianos por continuar la marcha en vista de que están un poco retrasados en sus avances hacia Santo Domingo, objetivo final de sus movimientos.

Las tropas haitianas tomarán el camino de Guayubín, que bordea los cerros de la cordillera septentrional para adentrarse en el valle de Mao y de ahí avanzar hasta Santiago.

Las tropas avanzadas dominicanas, capitaneadas por el general Francisco Antonio Salcedo, les saldrán al encuentro en los lugares conocidos como Talanquera y Escalante, para así iniciar las operaciones de retardo de su marcha que dé tiempo a los defensores de Santiago a organizar la plaza ante el inminente ataque haitiano.

No se espera que el general Salcedo obtenga victorias significativas en estos combates, que más bien serán escaramuzas destinadas a reducir la velocidad del enemigo y causarle bajas, así como dañarle la moral. Lo que se espera del general Salcedo es que logre replegar sus efectivos en orden hasta la ciudad de Santiago, de modo que puedan cooperar a la defensa de la plaza.

Tito Salcedo avanza a Escalante

Escalante. El general Francisco Antonio Salcedo (Tito) comandante de las tropas dominicanas en el frente norte, estableció su cuartel general en Escalante, ante el rápido avance de las fuerzas haitianas.

La localidad de Escalante queda cercana a Guayubín. Desde aquí, iniciarán las armas dominicanas sus operaciones de retardo de las avanzadas haitianas del general Pierrot, que avanzan con mucha rapidez hacia Santiago, donde vivaquearán en espera de nuevas órdenes.

Los soldados dominicanos son unos 500 no muy bien armados, y sin ninguna experiencia militar. Se confía en la destreza y bravura del general Salcedo, conocido por su odio a los haitianos y su dedicación a la causa de la independencia.

Escaramuza

Escalante. Las unidades de avanzada dominicanas que forman parte del cuerpo de ejército del general Francisco Antonio Salcedo, sostuvieron un encuentro de fusilería con los efectivos de la delantera de las tropas haitianas que marchan hacia Santiago.

La escaramuza, que tuvo lugar a orillas del río Chacuey, se llevó a cabo después del mediodía del día de ayer.

No hay reporte de bajas del encuentro, pero el mismo ha servido para reducir la velocidad del avance haitiano, que ahora tiene que preocuparse por las emboscadas dominicanas en una zona apropiada para este tipo de encuentros.

Las noticias acerca de esta escaramuza han sido confirmadas por el Comandante Francisco Caba, quien en comunicación que enviara ayer a la municipalidad de San José de las Matas afirma que "a las dos de esta tarde se han oído descargas de la parte de abajo. Eran las guardias dominicanas destacadas en Escalante y los haitianos en su marcha para Santiago que se batían".

Luego de sostenido el encuentro, las tropas dominicanas se replegaron en orden hacia Escalante donde está situado el cuartel general del ejército de la independencia.

De acuerdo a su táctica, las tropas dominicanas continuarán hostilizando el avance de los ejércitos haitianos.

Deserciones en filas haitianas

Puerto Republicano. . Por medio de una orden del día expedida por el Ministro de Guerra, se ordenó hacer entrega a una comisión especial, para ser juzgados, al gran número de desertores que han huido del ejército haitiano en campaña en la parte del Este, como consecuencia de la derrota del pasado 19 de marzo en la villa de Azua.

La orden está firmada por el general de división Herard Dusmele, Secretario de Estado de Relaciones Exteriores, Guerra y Marina, y está fechada en el día de ayer.

Las deserciones han caracterizado al ejército haitiano que está operando en la parte del Este, hoy República Dominicana. Desde su salida, por ambos frentes, los comandantes haitianos han tenido que realizar ingentes esfuerzos para controlar la disciplina de las tropas. Incidentes sangrientos han sido reportados como consecuencia de la conducta de los efectivos haitianos.

Estas deserciones se incrementaron a partir del inicio de los combates con las tropas dominicanas y han alcanzado su punto más alto, luego de la aplastante derrota de Azua, en la que murieron varios oficiales y entre 200 y 300 hombres de parte de las tropas haitianas.

Un motivo adicional de preocupación en el alto mando haitiano es que los desertores se pasean por las ciudades sembrando el desasosiego y al regresar a sus poblaciones en Haití, contribuyen a bajar la moral de la población, de por sí, no muy adicta a ser molestada en su tranquilidad.

Los dominicanos han recibido esta noticia con alegría pues la misma demuestra el bajo estado de la moral del ejército invasor que presagia la permanencia de la independencia.

Haitianos violan leyes de la guerra

Escalante.- Una diputación enviada por las tropas dominicanas a parlamentar con las tropas haitianas acerca de las hostilidades, fue detenida, desarmada y enviada prisionera a Cabo Haitiano por el General Pierrot, en franca violación a las práctica de la guerra entre naciones. El incidente ocurrió ayer en el camino de Guayubín cerca de estas demarcaciones.

Al percatarse el General Salcedo de la cercanía de las avanzadas haitianas "decidió enviar una bandera de tregua para sondear a Pierrot sobre el asunto de las hostilidades".

"El comisionó a dos oficiales escoltados por cuatro dragones portadores de su despacho", los cuales salieron al encuentro del ejército haitiano. El encuentro debió realizarse en las inmediaciones de Jácuba y del arroyo Macaboncito.

Los parlamentarios dominicanos fueron arrestados por órdenes del general Pierrot, desarmados, despojados de sus vestimentas y fornituras militares y despachados a Cabo Haitiano en calidad de prisioneros.

Esta actitud de los militares haitianos constituye una violación a todas las prácticas de guerra que utilizan las naciones civilizadas y son el resultado de la actitud del gobierno de ese país de no reconocer como parte beligerante al Estado Dominicano, como se comprueba en la queja de la Junta Central Gubernativa contenida en su comunicado de fecha 21 de marzo, en el que afirma que "los haitianos han provocado las hostilidades... sin siquiera hacernos una comunicación y sin responder a las notas oficiales que hemos dirigido a su presidente".

Mientras tanto, percatado el general Salcedo del destino de sus parlamentarios, ordenó el avance de una unidad para salir al encuentro del enemigo.