División Noroeste

Carlos Boozer
Utah Jazz

Para desgracia de sus seguidores, Utah comenzará la próxima campaña en las mismas condiciones en que terminaron la más reciente, sin mejorar significativamente su plantel y frente a la interrogante de lograr la unión de sus jugadores.

Con una oficina central negada a invertir en la adquisición de jugadores de costosos, el conjunto no pudo firmar un hombre de mayor estatura que Jason Hart o Ronnie Prince, luego de la salida de Derek Fisher, como era la aspiración de jugadores y fanáticos.

La excusa de la gerencia es que incurrieron en un gran gasto para poder ensamblar el trío Carlos Boozer-Mehmet Okur-Andrei Kirilenko- para acompañar el compromiso de Jerry Sloan de regresar por su vigésima temporada en la banca.

Además, parece que Utah está guardando dinero para cuando deba realizar el próximo gran gasto, pues el baluarte de la franquicia, Deron Williams, será elegible para una lucrativa extensión de contrato el próximo verano, lo que llevará al equipo a territorio del impuesto de lujo.

No obstante, el principal problema del club es que Kirilenko ha hecho público su deseo de ser cambiado, situación que agrandó la tensión, resucitando los problemas que aparecieron en las finales de la Conferencia Oeste cuando Deron Williams y Carlos Boozer acusaron a algunos compañeros de renunciar a la temporada antes de tiempo.

La disconformidad de Kirilenko es un asunto espinoso y puede gravitar negativamente en unión del grupo.

Si Sloan quiere competir con reales posibilidades de éxito en la poderosa Conferencia Oeste, primero deberá resolver este serio inconveniente.

Denver Nuggets

Denver es otro de los equipos del Oeste que sufrió pocas variaciones de importancia en su escuadra durante el verano.

¿La razón? El impuesto de lujo.

Recuerden que los Nuggers realizaron durante la pasada campaña una trascendental negociación que atrajo al conjunto a Allen Iverson, quien cobrará más de 19 millones de dólares en su primera temporada completa con el club y que cuatro compañeros, Carmelo Anthony, Kenyon Martin, Nene Hilario y Marcus Camby, estarán recibiendo entre 8.8 y 13.25 millones de dólares por cabeza.

De ahí que Denver tenga la tercera nómina más alta de la liga con casi 80 millones de dólares.

Por consiguiente, los pocos cambios en el conjunto fueron menores. Firmaron al base armador Chucky Atkins, luego de dejar ir a Steve Blake y adquirieron a Reggie Evans por Steven Hunter en otro canje con Filadelfia.

Este último movimiento les ahorró alrededor de ocho millones de dólares en obligaciones a largo plazo y estableció a Hunter como nuevo reserva de Camby.

Para dar algún tipo de salto en la conferencia, Denver confía en que Iverson y Anthony puedan jugar mejor como dupla tras iniciar la temporada con un campamento completo de preparación.

Los Nuggets confían además en que Kenyon Martin se recupere exitosamente de microfracturas en ambas rodillas.

Martin encajaría muy bien con Iverson y Anthony, porque es un jugador no necesita el balón para ser efectivo.

Seattle SuperSonics

Es muy probable que el premio de consolación del equipo de Seattle en la próxima temporada sea el trofeo al Novato del Año que deberá ganar Kevin Durant, su segunda selección en el draft de la NBA.

Con Greg Oden lastimado y fuera de competencia, sólo una catástrofe impediría que Durant obtenga el galardón.

Porque nada halagüeño se vislumbra en el futuro reciente de los Sonics, que incluso podrían estar agotando su última campaña en la Ciudad Esmeralda.

El nuevo gerente general Sam Presti logró aterrizar en el equipo al estelar Kurt Thomas, aprovechando la necesidad que tenían los Suns de disminuir su nómina y a cambio de Ray Allen consiguió buenos jugadores como Delonte West, Wally Szczerbiak y la quinta selección del sorteo, que luego resultó ser Jeff Green.

Pero, aún con Durant, quien debe ser una sensación en la liga y aceptando como cierto el criterio de mucha gente, que piensa que los jugadores recién llegados suplirán la ausencia de Allen y Rashard Lewis, Seattle no estará en condiciones de poner en aprietos a los principales pretendientes a la corona en la Conferencia Oeste.

P.J. Carlesimo, quien se estrenará como dirigente de los Sonics, hará de tripas corazón para alcanzar un puesto en los playoffs, pero esa será una misión difícil de alcanzar, independientemente de que logren mantenerse en competencia durante una buena parte de la campaña.

Portland Trail Blazers

Pocos equipos en la liga cuentan con tantos jóvenes talentosos como los Blazers

Es cierto que la pérdida de su primera selección en el draft, Greg Oden, les ha sacado de competencia para la próxima temporada, porque priva al conjunto de su mejor opción ofensiva en el poste bajo, pero no hay dudas de que el futuro debe depararle muchas cosas buenas a esta franquicia.

Así las cosas, jugadores como los españoles Sergio Rodríguez y Rudy Fernández, LaMarcus Ladridge y Brandon Roy deberán aprovechar la temporada entrante para mejorar su juego y adquirir más experiencia, mientras Oden se recupera de su lesión en una rodilla.

Ellos junto a Channing Frye, Steve Blake y James Jones, adquiridos en la temporada muerta y los veteranos Jarrett Jack, Travis Outlaw y Martell Webster, conforman una escuadra que de dos a tres años deberá competir al máximo nivel de la liga.

Minnesota Timberwolves

En el primer año de la era post Garnett, a los Wolves les aguarda el último lugar en la Conferencia Oeste.

Si teniéndolo a él, Minnesota era un equipo malo, imagínense ahora que se marchó para Boston.

Con la sola excepción de Al Jefferson, quien será su sustituto, el resto de los jugadores obtenidos a cambio de Garnett no harán grandes contribuciones en la temporada entrante.

Pero, como el conjunto se proveyó de un buen material con el negocio y reclutó un par de excelentes prospectos en el draft, la gerencia debe fijarse como meta el desarrollo de estos jóvenes, de manera que en un futuro no muy lejano pueda competir en su división.