El presidente del SARD cree es clave la unión de los arquitectos

Arquitecto Bichara Khoury, presidente de la Sociedad de Arquitectos de la República Dominicana.

Bichara Khoury, un apasionado de la arquitectura que recientemente ha tomado las riendas de la SARD, cree firmemente debe trabajarse para lograr que la profesión sea apreciada en su justo valor, porque a su juicio una parte de la sociedad aún no conoce la importancia de esta carrera.

El nuevo presidente de la Sociedad de Arquitectos de la República Dominicana (SARD) se ha propuesto como punto prioritario de su gestión ampliar sustancialmente el número de miembros de esa institución, porque considera que es la forma más idónea de fortalecer y consolidar la entidad para que esté en capacidad de representar y defender a los profesionales de la arquitectura en el país.

La idea del arquitecto Bichara Khoury, y de quienes lo acompañan en la directiva de la sociedad, es convertir a la SARD no sólo en un instrumento que sirva a sus colegas como apoyo en el ejercicio de su carrera, sino también en la vía que les permita obtener los beneficios conexos necesarios en el desarrollo de la profesión.

“La Sociedad va a cumplir 18 años de haber sido fundada -dice- y apenas somos unos pocos cientos de arquitectos inscritos, cuando hay varios miles en el país, por lo que es obvio que el primer paso de nuestra gestión sea la institucionalización  en base al aglutinamiento de la mayor cantidad de arquitectos”.

Desde que la plancha Cambio y Unión ganó las elecciones de la SARD hace siete meses, la nueva directiva ha estado haciendo un llamado a la integración, con el interés de que se acerquen no sólo los residentes en la capital, sino todos los arquitectos diseminados en el territorio nacional, e incluso los que están fuera del país, ya que “tenemos colegas en los Estados Unidos y en Europa, particularmente en España, muchos de los cuales nos han manifestado su deseo de integrarse”, precisa Khoury.

Dice que están a punto de iniciar en el país un proceso intenso de atracción, que comenzará con las instituciones de educación superior donde hay decanatos y departamentos de arquitectura que concentran una gran cantidad de profesores, además de los estudiantes de la carrera, muchos de los cuales desconocen la existencia de la SARD.

MUCHAS Y DIVERSAS TAREAS

El profesional señala que además de aumentar el número de miembros, la sociedad que preside tiene muchas y diversas tareas que llevar a cabo, por lo que se encuentran en un proceso de conformación de grupos de trabajo, así como en la elaboración de una página Web oficial, porque a su juicio, en estos tiempos no se concibe una institución a la que no se pueda accesar por las vías de Internet.

El presidente de la SARD dice que entre las tareas pendientes de la entidad está rescatar del deterioro y abandono la sede de la institución, otrora Pabellón de Venezuela, construido por esa nación sudamericana para la celebración de la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre, inaugurada el 20 de diciembre de 1955 por el dictador Rafael Leónidas Trujillo.

Explicó que luego de una inspección en la edificación, ubicada en el conjunto arquitectónico que hoy se denomina Centro de los Héroes de Constanza Maimón y Estero Hondo, determinaron ocupar próximamente la parte menos deteriorada , que a su juicio podría recuperarse con una versión menor.

La idea de la directiva de la SARD es devolver al pabellón, concebido originalmente como área de exposiciones, su valor arquitectónico y a partir de ahí hacer intervenciones sin modificar la estructura, para lograr espacios de oficina y áreas que permitan desarrollar las actividades propias de la institución, como charlas, exposiciones, cursos y todo lo que tenga que ver con educación continua.

En cuanto a los recursos necesarios para la restauración de este edificio, Khoury explicó que ya ha recibido el ofrecimiento de algunos colegas de apoyar el proyecto y de trabajar en la consecución de los fondos necesarios, que podrían provenir de los comercios e industrias del país relacionadas con la construcción y el diseño, quienes a juicio del profesional se sentirían complacidos de colaborar con los arquitectos dominicanos.

Sostiene que también hay posibilidades de conseguir apoyo de instituciones internacionales, “y eventualmente sería posible un acercamiento con Venezuela, que tiene mucho interés en el edificio, y en su momento cedió la estructura a los arquitectos, e intercedió para que el Estado cominicano nos donara el terreno”.

Explicó que el interés de esa nación sudamericana se basa en que este es el único edificio diseñado por el destacado arquitecto venezolano Alejandro Pietri fuera de Venezuela, “donde tampoco son abundantes sus obras, porque fue un profesional muy exigente con su trabajo”.

POR UNA PROFESIÓN MÁS VALORADA

A juicio de Khoury hay una labor importante que hacer para lograr que la profesión sea apreciada en su justo valor, porque entiende que aún una parte de la sociedad no conoce la importancia de esta carrera, y lo atribuye al hecho de que la arquitectura nació como apéndice de la ingeniería civil y que fue posteriormente, en el 1961 cuando la Universidad Autónoma de Santo Domingo comenzó a impartirla independientemente, lo que ha dejado la idea de que es una carrera supeditada a la ingeniería.

“Cuando se habla de diseño de edificaciones, el arquitecto es el que lleva la coordinación porque es el que concibe qué se va a hacer, ya luego entra en juego la parte de la ingeniería civil que tiene que ver con la estabilidad de la estructura, y posteriormente la parte técnica, con profesionales de la ingenierías eléctrica, electromecánica e hidráulica sanitaria”, afirma Cury.

Manifestó que tiene fe en que poco a poco se vaya reconociendo la labor del arquitecto, para que su trabajo pueda ser bien remunerado, sobre todo el de los jóvenes profesionales que están haciendo un esfuerzo por prepararse y hacer un trabajo de calidad.

ARQUITECTURA Y URBANISMO

El presidente de la Sociedad de Arquitectos opina que en el país se está haciendo muy buena arquitectura, “aunque se puede encontrar de todo: la que llamamos arquitectura comercial, la que responde a una moda y la que está falta de esencia, pero en general se está haciendo un buen trabajo y creo que vamos por buen camino”.

Consideró sin embargo que el urbanismo en Santo Domingo , sobre todo en el Distrito Nacional, se ha descuidado, y se están permitiendo construcciones que  están hiriendo la ciudad  y que van a ser luego una carga difícil de echar a un lado, “porque hay cierto inmediatismo y no están claras las reglas, e  incluso hay una buena parte de la ciudad donde no existen reglamentos y las decisiones se toma por criterios puramente personales”.

La poca conciencia ciudadana al construir y la necesidad de espacio, unido al poco control de las instituciones que deben regular el proceso, son para Khoury los motivos principales de que se levanten tantas edificaciones inadecuadas y deficientes, muchas de las cuales ponen en  peligro vidas humanas.

LA  ARQUITECTURA  SEGÚN  KHOURY
Cada vez que me toca justificar las bondades de la arquitectura, me gusta señalar la definición de salud que ofrece la Organización Mundial de la Salud , que dice que no es sólo ausencia de enfermedad, sino el estado de bienestar físico y mental de las personas. No se trata sólo de no estar enfermo, sino de sentirse bien, y creo que la arquitectura aporta a ello.

Una mala arquitectura daña  y si es buena contribuye al bienestar de las personas que la habitan.
En el campo, el protagonismo es de la naturaleza, mientras que en la ciudad es de lo construido, de ahí la importancia de la arquitectura,  porque en la medida de que esos espacios tienen calidad, las personas tendrán también más calidad de vida, y no se trata de lujo, ni siquiera de dimensiones, sino de calidad espacial, que es quizás la parte más difícil de entender para un estudiante de arquitectura.

El espacio en arquitectura no es lo mismo que en física, porque está muy ligado a la percepción. El arquitecto norteamericano Louis Kahn, en los años 60 escribió que el espacio es luz, y ciertamente lo que estaba diciendo es que el espacio existe en la medida que es percibido por el sentido de la vida. La percepción  del espacio cambia en función de la luz, y bien manejado hace que la gente se sienta bien, por eso la arquitectura puede ayudar a la salud de las personas.