En el Padre Billini las camas no dan abasto

Santo Domingo. La cifra no es vana: entre 20 y 25 pacientes que llegan cada día al Hospital Docente Padre Billini y que requieren de hospitalización no pueden ser ingresados por falta de camas. El centro dispone de 129, una cantidad insuficiente, como explicó ayer Alberti Enriquillo Matos, jefe de Enseñanza e Investigaciones del hospital, quien pidió a las autoridades declarar de utilidad pública alguna de las edificaciones próximas para poder ampliar el edificio.

Las víctimas son, como casi siempre, los enfermos y sus familiares, que tienen que realizar un periplo hospitalario en busca de una cama disponible.

El hospital docente tampoco se salva de una realidad que aqueja a los demás centros hospitalarios: buena parte de los 400 pacientes que acuden cada día a las consultas no puede hacerse los chequeos correspondientes, porque no hay equipos o porque los que existen están dañados.

Así ocurre con los aparatos de ecocardiografía, sonografía, enodoscopía o tomografía. Los tres fibrobroncoscopios –que sirven para hacer biopsias y limpiar el aparato bronquial- tampoco funcionan.

¿Cuidados Intensivos?

El área de Cuidados Intensivos no es la excepción. A pesar de que cada una de las siete camas cuenta con ventiladores mecánicos, sólo uno funciona. Igual ocurre con los aspiradores. De los tres electrocardiogramas, opera uno y las bombas para suministrar los medicamentos sólo sirven de elementos decorativos.

"De cuidados intensivos sólo tiene el nombre, porque los equipos no sirven", denuncia Leandro Melo Ruiz, jefe de la Asociación de Médicos Residentes. Para los médicos, la culpa estriba en que cuando se remodeló el hospital se compraron equipos en "subasta" que no eran de buena calidad.

Emergencias, sin puerta

La puerta de la sala interior del área de Emergencias brilla por su ausencia. Cada día, este espacio se convierte en un tumulto de médicos, enfermeras, enfermos y familiares. Los galenos se quejan de que esto dificulta su trabajo, además de poner en peligro sus vidas.