Ex rector de la UNPHU pide fin del conflicto

Asegura deuda se arrastra desdela década pasada

En el conflicto media el Gobierno a través de la SEESCYT.
Santo Domingo. Podría afirmarse que Juan Tomás Mejía Feliú conoce mejor que nadie a la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). Fue uno de los fundadores y desde la rectoría dirigió su destino por más de 12 años; en los albores del presente siglo presidió la Fundación Universitaria Dominicana. Es decir, fue símbolo de las dos caras de la moneda que ahora están enfrentadas: el Consejo Universitario y la FUD.

Desde su óptica, el conflicto que enfrenta a las autoridades de la UNPHU es el resultado de la mala gestión administrativa que hicieron los rectores Roberto Bergés y Mariano Defilló y la actitud "reaccionaria" que mantiene un grupo de académicos ante cualquier cambio que tienda a readecuar la universidad a su real situación económica.

Afirma que la deuda millonaria que tiene la institución con el plan de pensiones fue contraída entre los años 1990 y 2000, razón por la que defiende el Estatuto Orgánico que creó el Consejo de Administración en el año 2001, para que llevara las riendas financieras de la Universidad.

Contrario a lo que afirman algunos funcionarios y profesores de la casa de altos estudios, Mejía Feliú asegura que el Consejo de Administración lo que quiere es "frenar el desastre económico", con su propuesta de reestructurar la nómina y reevaluar la oferta académica.

"No es cierto que la debacle comenzó en el 2001. Los estados financieros están ahí. El déficit con el plan de pensiones ya existía para esa época", explica.

A su juicio, el Consejo Académico no termina de entender que "las instituciones no pueden ser rígidas" y que hoy día cualquier organismo que se precie de organizado cuenta con un equipo de personas que manejan exclusivamente la parte económica y financiera.

Para que la UNPHU pueda salir adelante, el abogado y empresario respalda la venta de los terrenos que conforman el campus I. Está convencido de que la FUD "no tiene absolutamente ningún interés, en disponer de ese dinero".

Sin embargo, no tiene la misma confianza en el grupo de profesionales que conforma el Consejo Académico. Salvo Margot Taulé y algunas excepciones, Mejía Feliú advierte que "hay intereses creados ahí dentro".

Ante ese panorama, apuesta a una solución armoniosa entre las partes y a que la secretaria de Educación Superior, Ligia Amada Melo, logre un consenso que salve a la institución, porque "la hora de buscar culpables ya pasó".

"Y es que al final -recuerda el catedrático-, esto no es una cuestión de Margot Taulé, de Juan Tomás Mejía ni de Mario Cabrera. Es la UNPHU a la que hay que defender". Su recomendación para lograr la hazaña: "Que nadie piense en sus intereses personales, sino en la institución".