958 migrantes interceptados por la Guardia Costera en una semana
Trípoli, 9 nov (EFE).- Un total de 958 personas migrantes, entre ellas 74 mujeres y 82 menores, fueron interceptadas en alta mar por la Guardia Costera libia entre el 3 y el 9 de noviembre y devueltos a este país en guerra pese a estar considerado un puerto 'no seguro', informó hoy la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).
Según este organismo dependiente de Naciones Unidas, tres personas perecieron durante la travesía y 81 lograron llegar a la isla italiana de Lampedusa, que se encuentra a 280 kilómetros de distancia de la costa libia.
La IOM cifra en unos 11.300 los migrantes que han sido interceptados en la ruta del Mediterráneo central en lo que va de año y devueltos a Libia, frente a los 9.200 de 2019.
En este mismo periodo, 236 han perdido la vida mientras otros 340 han sido dados por desaparecidos, una cifra que según el programa 'Missing Migrants' de la ONU podría ser mayor ya que numerosas embarcaciones precarias se hacen a la mar sin que puedan ser registradas.
En la vecina Túnez, los guardacostas rescataron este viernes a 28 migrantes, entre ellos siete mujeres y un bebé de nueve meses, frente a la ciudad meridional de Sfax después de que su embarcación precaria sufriera una avería y quedasen a la deriva, informó hoy el ministerio de Defensa.
Los rescatados, que trataban de alcanzar la costa italiana de manera clandestina, son de diferentes nacionalidades del África Subsahariana a excepción de tres ciudadanos tunecinos.
Durante los nueve primeros meses del año, 8.580 personas han sido interceptadas en las costas tunecinas, de ellos 2.100 eran extranjeras, según el ministerio del Interior tunecino.
Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los distintas milicias rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.
Desde que en abril de 2019 Hafter pusiera cerco a la capital para arrebatarle el control al Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por Naciones Unidas en Trípoli (GNA), el conflicto fratricida se ha convertido en un enfrentamiento multinacional totalmente privatizado, sin ejércitos regulares, librado por milicias locales y Compañías de Seguridad Militar Privadas (PSMC) extranjeras.
El mariscal cuenta con el apoyo económico, político y militar de Jordania, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Francia, Sudán y Rusia, estados estos dos últimos que le proveen de mercenarios eslavos, sirios y africanos.
El GNA recibe el respaldo de Catar, Túnez, Italia y Turquía, nación está última que desde finales del pasado año ha reclutado y enviado a más de 10.000 mercenarios a Libia. EFE