Abir Moussi reelegida presidenta del tunecino Partido Desturiano Libre
Túnez, 14 ago (EFE).- Abir Moussi, la polémica líder del Partido Desturiano Libre en Túnez, que reagrupa a los nostálgicos de la dictadura de Ben Ali, fue reelegida hoy para un segundo mandato de cinco años al frente de la formación, que cuenta con 16 de los 217 escaños del Parlamento, suspendido hace tres semanas por el presidente, Kais Said.
Al término del congreso nacional, celebrado de manera telemática entre el 12 y 14 agosto, el partido nombró además a 16 miembros de su comité político.
En 2016 Moussi fue proclamada presidenta del Movimiento Desturiano en sustitución de su fundador Hamed Karoui, que tomaría pocos días después su nombre actual.
La formación conservadora- que asegura inspirarse de Habib Burguiba, padre fundador del Túnez independiente- protagoniza continuas protestas tanto dentro como fuera del Parlamento contra Ennahda, principal fuerza parlamentaria con 53 diputados, al que acusa de defender los intereses de los Hermanos Musulmanes.
Esta abogada de 46 años fue agredida un mes antes por dos diputados de extrema derecha durante una sesión plenaria. Semanas antes, Moussi asistió al hemiciclo equipada con un casco y un chaleco de protección al asegurar temer por su integridad física.
En marzo pasado, la Asamblea sancionó por primera vez en su historia a la política con la prohibición de tomar la palabra durante tres días después de 'obstaculizar' en varias ocasiones el trabajo parlamentario por el uso de un megáfono.
Por su parte, la antigua secretaria general del RCD, el disuelto partido del exdictador Zine El Abidine Ben Ali, denunció un 'complot' para silenciarla.
Las diferentes encuestas en intención de voto para las legislativas dan como vencedor a este partido nacionalista con hasta veinte puntos por delante de su principal rival, Ennahda.
Los últimos comicios de octubre de 2019 dieron como resultado un parlamento fragmentado en una decena de partidos y una veintena de independientes. Desde entonces, los altercados han sido constantes, principalmente entre el PDL y Ennahda y su socio de tendencia salafista, la Coalición Al Karama, que han obligado en numerosas ocasiones a suspender las sesiones.
El continuo bloqueo del poder legislativo impide aprobar reformas políticas y sociales como la elección de los miembros del Tribunal Constitucional, pendiente desde 2015.
El presidente de la República, Kais Said, anunció el pasado 25 de julio el cese del jefe de Gobierno, Hichem Mechichi, y la suspensión de la Asamblea durante 30 días así como la retirada de la inmunidad parlamentaria de todos los diputados 'para recuperar la paz social', decisión que el partido Ennahda califica de 'golpe de Estado'. EFE
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