AI denuncia que los hospitales en Filipinas están al borde del colapso
Bangkok, 26 abr (EFE).- La ONG Amnistía Internacional (AI) afirmó este lunes que los hospitales en Manila y algunas provincias colindantes están al borde del colapso debido al rápido incremento de los contagios de la covid-19 en Filipinas, el segundo país más afectado en el Sudeste Asiático.
En un comunicado, AI denunció que las autoridades no han actuado adecuadamente para frenar la covid-19, lo que ha provocado la saturación de los hospitales, al tiempo que las acusó de aprovechar la pandemia para perseguir a los activistas de los derechos humanos.
'Es desolador ver a decenas de ambulancias y vehículos privados esperando fuera de los hospitales. Dentro hay pacientes con la covid-19 junto con sus familiares, algunos muriéndose mientras esperan a recibir tratamiento', dijo Emerlynne Gil, subdirectora regional de AI.
'Otros son llevados a diferentes centros médicos a kilómetros de distancia, donde no son atendidos debido a la falta de capacidad de atención sanitaria', añadió Gil, quien precisó que son los más pobres los que están más excluidos del sistema sanitario.
Filipinas acumula cerca de un millón de contagios de la covid-19 y más de 16.700 muertos desde el inicio de la pandemia, a pesar de haber impuesto uno de los confinamientos más largos y duros del mundo.
AI señaló que mientras que el pasado octubre se registraban unos 2.000 o 3.000 casos diarios, la reciente ola que comenzó en marzo ha llegado a provocar hasta 15.000 contagios el pasado 3 de abril, aunque ha bajado a unos 8.000 diarios.
La subdirectora regional de AI afirmó que las autoridades también han descuidado la seguridad de los trabajadores sanitarios, quienes carecen de suficientes equipos de protección individual (EPI) y no cobran los extras, desplazamiento o comida que deberían recibir.
Al menos ochenta trabajadores sanitarios han muerto debido a la covid-19 desde el inicio de la pandemia en Filipinas.
AI también acusó al Gobierno del presidente, Rodrigo Duterte, de lentitud en el reparto de la ayuda financiera a los más pobres e incluso de aumentar los ataques contra los defensores de los derechos humanos, a los que acusan de izquierdistas.
Algunos de estos activistas han muerto durante redadas realizadas por las fuerzas de seguridad.
En este sentido, la Alianza de Trabajadores Sanitarios expresó su alarma al ser incluidos en la lista negra de la gubernamental Fuerza Nacional para el Fin del Conflicto Armado Comunista después de pedir una mayor ayuda del Gobierno ante la pandemia. EFE