Arabia Saudí reúne a los grandes disyoqueis en un titánico festival
Riad, 20 dic (EFE).- Disyoqueis internacionales de la talla del francés David Guetta, los holandeses Martin Garrix y Tiësto, o el estadounidense Steve Aoki se han unido a las estrellas saudíes de la electrónica para hacer vibrar a decenas de miles de espectadores reunidos en el titánico MDL Beast Feast, a las afueras de Riad.
Desde ayer y hasta el sábado, los cinco escenarios del festival acogerán a una multitud de artistas, 28 actuaciones de baile internacionales y 24 locales o regionales, el último gran despliegue dentro del plan de ocio orquestado recientemente por el príncipe heredero, Mohamed bin Salman.
Durra, a las afueras de la capital del conservador reino, se convertirá este viernes por segunda noche consecutiva en un desfile de artistas, luces, gastronomía y hasta teatro callejero que la prensa saudí ha catalogado como el 'mayor festival de música de Oriente Medio'.
Sólo el jueves en la noche inaugural, el MDL Beast Feast acogió a unos 130 000 fans de la electrónica, según un comunicado de la organización, si bien la Autoridad Saudí para el Entretenimiento rebajó la cifra a 92 000 y precisó que otras 42 000 se quedaron en los alrededores del complejo.
Hasta la medianoche, miles de personas combatieron el frío a golpe de cadera en los múltiples escenarios al aire libre, el principal, 'La gran bestia', el más grande construido este año en todo el mundo, según la página web del evento.
Tampoco faltó un espacio habilitado para que los asistentes pudiesen rezar, acompañado de las correspondientes pausas en las actuaciones a las horas designadas para las plegarias musulmanas.
'La gran bestia', con capacidad para albergar a unas 45 000 personas, acogerá esta noche al colombiano J Balvin, entre otros de los cabezas de cartel, mientras que en 'La bestia saudí', los artistas locales harán bailar a unas 2000 personas.
Los dos escenarios 'La bestia 'underground'', con una capacidad conjunta de 7000 personas, traerán lo mejor del 'house' y el 'techno' de los panoramas internacional y local, mientras que las últimas instalaciones están reservadas para la música melódica y tribal.
En este último, 'La bestia de abajo', con espacio para 5000 espectadores, actuó ayer Hatoon Idrees, más conocida por su nombre escénico, simplemente Hatoon.
La joven, una de las pocas artistas saudíes femeninas en este ámbito, explica a Efe que está 'muy orgullosa' de que su país sea el anfitrión de un festival 'tan grande' y de tener ella misma la oportunidad de ser parte de este 'gran evento histórico'.
'Este festival proporcionará una gran oportunidad a los artistas locales para participar en contacto con estrellas internacionales', destacó Idrees, convencida de que los músicos saudíes se beneficiarán además de poder disfrutar de experiencias distintas.
Hatoon toca el 'aud', un instrumento oriental de cuerdas, y con él fusiona la música electrónica con el estilo oriental árabe.
'He logrado mezclar unos fragmentos musicales de 'aud' para hacer algo diferente que surge de mi personalidad y mi herencia cultural', explicó.
La joven cree que 'la herencia de la música árabe puede interferir en la música contemporánea para conseguir un arte juvenil y moderno con una huella local'.
Ella misma aprendió a tocar de forma autodidacta, puesto que cuando inició su carrera en Arabia Saudí no había casi oportunidades de recibir una educación formal en la música.
'Me esforcé para llevar adelante mi talento y desarrollar mis herramientas por mí misma', aclaró Idris, quien confiesa que sus inicios fueron 'difíciles' en el ultraconservador reino del golfo Pérsico.
Sin embargo, las cosas han empezado a cambiar en los últimos meses, con más derechos para las mujeres y un aperturismo en el mundo del ocio, que ha llevado al país árabe a un sinfín de artistas, actores teatrales y deportistas.
Organizaciones de derechos humanos han insistido en que, pese a los cambios, la situación en este ámbito sigue dejando mucho que desear, con decenas de activistas en prisión por elevar demasiado la voz.
Pero Hatoon, por su parte, destaca sólamente las decisiones tomadas por las autoridades para abrirse al mundo, la modernidad y el arte, algo que le ha 'facilitado' la vida no sólo a ella sino a muchos otros artistas.
'Ahora, con el apoyo del Gobierno, es posible la aparición de talentos saudíes en el mundo', concluyó. EFE