Argel y Roma coinciden en solución política en Libia y excluyen intervención
Argel, 9 ene (EFE).- El ministro argelino de Asuntos Exteriores, Sabri Boukadoum, y su homólogo italiano, Luigi di Maio, coincidieron este jueves en la necesidad de 'encontrar una solución política' en Libia y rechazar cualquier intervención militar.
Durante una rueda de prensa con su colega argelino, el ministro italiano recordó que en sus visitas a Bruselas, Estambul y El Cairo 'todo el mundo está de acuerdo en un alto fuego en Libia' y calificó su encuentro con Boukadoum de oportunidad 'histórica' para trabajar juntos en busca de una solución.
'Es nuestro objetivo común' pues 'ha llegado el momento de poner todos los países y todas las personas en torno de una mesa y encontrar la solución que permite garantizar la paz en esta región', dijo Di Maio, que instó a fijar cuanto antes una fecha para la conferencia de Berlín.
'Sin la estabilidad, es difícil lograr poner en marcha nuevos proyectos económicos, por ello debemos trabajar juntos para la estabilidad de la región combatiendo el terrorismo', agregó.
El jefe de la diplomacia argelina insistió, por su parte, en la necesidad del respeto del derecho internacional con el apoyo, en particular, de los países de la región e insistió en pedir una 'solución política en Libia, es decir, pacífica y no militar'.
Di Maio, que llegó anoche a Argel para una visita de trabajo de dos días, fue recibido hoy por el presidente, Abdelmadjid Tebboun, y por el primer ministro, Abdelaziz Djerad.
El primer ministro italiano Giuseppe Conte recibió ayer en Roma al mariscal Jalifa Hafter, el hombre fuerte del este de Libia, y le instó a 'renunciar a la opción militar', en plena ofensiva de éste para la conquista de la capital, Trípoli.
Y Rusia y Turquía también reclamaron reducir la tensión en Libia, donde apoyan a bandos enfrentados, a los que pidieron que se sienten a negociar 'de inmediato' con el objetivo de 'poner fin al sufrimiento del pueblo libio y devolver la paz y la prosperidad al país'.
Turquía apoya en Libia al Gobierno de Trípoli, reconocido por la ONU y dirigido por Fayez Al Serraj, pero acosado por las milicias del general rebelde Hafter, que controlan grandes partes del país supuestamente con ayuda de mercenarios rusos.
Ankara envió el lunes pasado un pequeño contingente militar a Trípoli para labores de entrenamiento del Ejército libio y frenar el avance de Hafter. EFE