Arquitectos protestan por venta de edificio símbolo del modernismo en Brasil
Río de Janeiro, 13 ago (EFE).- Las principales asociaciones y sindicatos de arquitectos de Brasil divulgaron este viernes un manifiesto de protesta contra el proyecto del Gobierno de vender el Palacio Gustavo Capanema, primera sede del Ministerio de Educación y símbolo de la arquitectura moderna en el país.
'El MEC (como es conocido por haber sido la sede del Ministerio de Educación y Cultura) no puede ser vendido', asegura el manifiesto suscrito por entidades como el Consejo de Arquitectura y Urbanismo de Brasil, el Consejo de Arquitectura y Urbanismo de Río de Janeiro, el Instituto de Arquitectos de Río de Janeiro, la Asociación Brasileña de Arquitectos Paisajistas y el Sindicato de Arquitectos y Urbanistas, entre otras.
'El Palacio Gustavo Capanema está bajo la amenaza de privatización. Fue con asombro que la comunidad arquitectónica brasileña e internacional se deparó con la noticia de que el edificio de Río de Janeiro que es marco de la Arquitectura Moderna será la estrella en una subasta de venta de edificaciones públicas', asegura el texto.
El antiguo Ministerio de Educación, una edificación de 16 pisos en el centro de Río de Janeiro inaugurada en 1946 como icono de la arquitectura modernista, fue el primer predio monumental en el mundo en el que se aplicaron directamente los conceptos de Arquitectura Moderna instituidos por Le Corbusier, quien se desplazó varias veces a Brasil para supervisar las obras.
La edificación fue incluida en la lista de 2.263 predios públicos que el Gobierno del presidente brasileño, el ultraderechista Jair Bolsonaro, pretende mostrar a potenciales interesados el 27 de agosto próximo. Pese a que su subasta aún no ha sido programada, el Gobierno brasileño pretende sondear posibles interesados y analizar las ofertas.
UN PATRIMONIO DE BRASIL
Los arquitectos recordaron que la construcción de la sede del Ministerio de Educación fue encomendada en 1935 por el entonces ministro de Educación, Gustavo Capanema, al renombrado arquitecto y urbanista brasileño Lucio Costa, que reunió a un importante grupo de arquitectos y contrató como consultor a Le Corbusier, el maestro de la arquitectura moderna mundial.
Entre los arquitectos que trabajaron en el proyecto destacó Oscar Niemeyer, que después se hizo famoso como el creador de las principales edificaciones públicas de Brasilia, y otros conocidos creadores en el país como Carlos Leao, Jorge Machado Moreira, Affonso Eduardo Reidy y Ernani Vasconcellos.
Según los suscriptores del manifiesto, la edificación no puede ser vendida porque fue declarada patrimonio de Brasil por el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (Iphan) y la ley prohíbe que este tipo de monumentos de propiedad pública cambie de naturaleza.
Además, desde 1996 está entre los bienes que integran la Lista Indicativa de Brasil a ser declarado como Patrimonio Mundial por la Unesco.
'El MEC no puede ser vendido porque su valor es incalculable. ¿Cuánto vale un edificio concebido, proyectado y construido para ser un símbolo de la cultura nacional y cuyos pilotis posan elegantemente en una explanada con jardines de Roberto Burle Marx y una escultura de Bruno Giorgio?', preguntan.
Igualmente recordaron que en los jardines de la edificación también hay un panel de azulejos del famoso pintor Cándido Portinari y las esculturas Prometeo y Abutre de Jacques Lipchitz, y que en algunos de sus 16 pisos reposan diferentes obras de arte, de artistas como Celso Antonio y Adriana Janacópulos, así como muebles diseñados por Oscar Niemeyer.
Por todo eso, alegan, 'es impensable que este símbolo del Brasil moderno y amante de las artes pueda ser tratado como una simple edificación administrativa que se pueda vender para generar recursos para el Gobierno'.
'El MEC no puede ser vendido porque es patrimonio del pueblo brasileño', concluyen. EFE
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