Arrestado un tunecino por su supuesta participación en el atentado de 2015

Trípoli, 15 oct (EFE).- Milicias adscritas al Gobierno Nacional de Unidad (GNU) transitorio arrestaron a un hombre de nacionalidad tunecina por su presunta participación en el atentado yihadista perpetrado en 2015 contra el hotel Corintia de Trípoli, en el que murieron diez personas -cinco de ellas ciudadanos extranjeros-, y que reivindicó la organización Estado Islámico, informó hoy la prensa local.

Según los medios, que citan un comunicado del Servicio de Seguridad Interna, el sospechoso, al que identifican como Omar Bashir Omar Izadeen, originario de la localidad meridional tunecina de Tataouine, confesó que él y sus dos hermanos eran miembros del EI y que una de sus principales actividades era ayudar a miembros de la organización yihadista a cruzar la frontera de forma clandestina en las dos direcciones.

Entre los responsables del Estado Islámico a los que facilitó la entrada en ambos países destaca Idris Abdalgader Al-Amrousi, al que se responsabiliza del ataque terrorista en el hotel Corinthia, sede en aquel momento del gobierno de Omar al Hassi, quien había tratado de dar un golpe de Estado.

Sus dos hermanos murieron en sendas operaciones contra el Estados Islámico, uno de ellos en un bombardeo de EEUU sobre la ciudad libia de Sabratha, situada a unos 100 kilómetros de Trípoli, y el otro en un combate entre yihadistas y efectivos del Ejército tunecino en la localidad de Ben Guerdan, sita a unos 50 kilómetros de la frontera y núcleo del contrabando regional.

CINCO EXTRANJEROS MUERTOS

El atentado contra el hotel Corintia sucedió el 27 de enero de 2015, día en el hombres armados tirotearon a los huéspedes tras detonar un coche bomba en el aparcamiento .

El Estado Islámico, que en aquel momento se preparaba para tomar la ciudad de Sirte -el bastión que la organización controló más al oeste en el auge de su influencia- aseguró entonces que el ataque había sido perpetrado por un tunecino y un sudanés, cuyos nombres de guerra eran Abu Ibraheem Al-Tunisi y Abu Sulaiman Al-Sudani.

Ambos pertenecían a la unidad de asalto 'Abu Anas Al-Libi', nombre del sospechoso de los atentados simultáneos contra las embajada estadounidenses en Kenia y Tanzania en 1998, un miembro de la red terrorista internacional Al Qaida detenido en su casa de Trípoli y entregado a Estados Unidos.

En el ataque al Corintia murieron cinco guardias libios y cinco ciudadanos extranjeros: un estadounidense, un francés, y tres tayikos.

Según el prestigioso centro de análisis 'The Soufian Group', los tunecinos eran la cuarta nacionalidad más numerosa entre los combatientes extranjeros del Estado Islámico, por detrás de Rusia, Arabia Saudí y Jordania. EFE

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