Australia podrá vetar acuerdos con otros países en plena disputa con China

Sídney (Australia), 3 dic (EFE).- El Parlamento de Australia aprobó este jueves una ley que le permite al Ejecutivo de Camberra vetar cualquier acuerdo entre un gobierno o institución regional o local y una nación extranjera, en momentos en que las relaciones bilaterales con China están altamente crispadas.

De acuerdo con esta ley, el Gobierno australiano, en manos de la coalición Liberal Nacional, rechazará cualquier acuerdo con una 'entidad extranjera' si afecta o puede afectar 'negativamente' las relaciones con otras naciones o es 'inconsistente con la política exterior de Australia'.

La medida busca evitar que se repita la polémica de 2018, cuando se produjo un acuerdo entre China y el estado de Victoria, en manos del Partido Laborista y el segundo más importante en términos económicos de Australia, para impulsar proyectos de infraestructura, comercio y finanzas, así como una mayor cooperación entre las partes.

Al ser preguntado si esta nueva ley puede ser interpretada como una provocación a China, el primer ministro australiano, Scott Morrison, dijo a periodistas en Camberra que 'las políticas, planes y leyes que implementamos en nuestro país se hacen aquí en Australia de acuerdo a nuestras necesidades e intereses y lo seguiremos haciendo así'.

Esta ley fue aprobada después de Morrison exigiera sin éxito el lunes pasado a Pekín que se disculpara y retirara un polémico tuit publicado por un alto funcionario chino en el que criticaba los presuntos crímenes de guerra cometidos por un grupo de soldados desplegados en Afganistán entre 2005 y 2016.

China, que además ha adoptado medidas comerciales contra varios productos australianos, como la imposición de altos aranceles a sus vinos por considerar que se venden a menor precio, no solo se ha negado a disculparse por el tuit sino que también ha instado a Camberra a hacer un examen de conciencia sobre esos hechos.

Tras una comparecencia en la que tachó el tuit de 'repugnante' y 'ofensivo', Morrison rebajó este jueves el tono para insistir en que busca un diálogo constructivo con Pekín.

'La relación con China es mutuamente beneficiosa', destacó el mandatario australiano, al referirse a su principal socio comercial, con el que mantiene profundas discrepancias por las diferencias ideológicas y por su alianza histórica con Estados Unidos.

La tensión bilateral se agudizó cuando Australia impulsó una investigación sobre el origen de la covid-19, dos años después de que Australia vetara a las empresas chinas Huawei y ZTE de cara a las concesiones de su red de quinta generación (5G) por razones de seguridad.

El Ejecutivo de Camberra, además, ha impulsado leyes para evitar la injerencia política y el espionaje orquestado desde otras naciones, sin referirse directamente a China, aunque el mes pasado detuvo a un influyente empresario chino-australiano bajo la sospecha de interferencia extranjera.

Asimismo, la administración de Morrison anunció en junio pasado que endurecerá las leyes de inversión extranjera, sin mencionar directamente a China, aunque anteriormente ya ha bloqueado adquisiciones por parte de empresas del gigante asiático al considerar que atentaban contra sus intereses nacionales. EFE

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