China afirma que Australia irrumpió en viviendas de corresponsales chinos

Pekín, 9 sep (EFE).- La prensa estatal china ha asegurado que agentes de inteligencia australiana irrumpieron el pasado mes de junio en las viviendas de periodistas chinos acreditados en Australia y les interrogaron, además de confiscarles ordenadores y teléfonos móviles.

La agencia estatal de noticias Xinhua y el diario oficial Global Times lo publicaron a última hora de este martes, horas después de que los periodistas australianos Bill Birtles y Michael Smith (corresponsales en China de Australian Broadcasting Corporation y Australian Financial Review, respectivamente) confirmaran su llegada a salvo a Australia tras ser evacuados de China.

Xinhua da cuenta de una supuesta redada del departamento de Inteligencia australiano que habría tenido lugar el pasado 26 de junio en un lugar sin precisar del país oceánico y afectó a periodistas y medios sin identificar.

Según la agencia, que no cita una sola fuente, los agentes australianos entraron en los hogares de los periodistas chinos 'sin ningún motivo legítimo' y les interrogaron durante horas.

Asimismo, les confiscaron sus ordenadores, teléfonos móviles, memorias USB y varios documentos en papel, y 'también pidieron a los reporteros chinos que mantuvieran en secreto' el suceso.

Por su parte, el combativo Global Times agregó -sirviéndose de 'fuentes cercanas', 'expertos' y 'analistas', todos ellos anónimos- que los 'periodistas chinos en Australia cumplen de manera estricta con las leyes australianas y tienen una buena conducta profesional'.

LA RELACIÓN CHINA-AUSTRALIA, EN HORAS BAJAS

Se trata del último episodio del enfrentamiento diplomático entre Australia y China, que comprende encontronazos a nivel comercial, político, académico y, desde hace meses, también periodístico.

La semana pasada trascendió la desaparición, acontecida varias semanas antes, de la periodista de nacionalidad australiana Cheng Lei, empleada en la cadena estatal china CGTN en Pekín y que se encuentra detenida y bajo vigilancia.

Ayer, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Zhao Lijian se refirió por primera vez al caso durante la rueda de prensa diaria: “Se sospecha que (Cheng) llevó a cabo actividades delictivas que pusieron en peligro la seguridad nacional de China. Se han tomado las medidas necesarias y se ha puesto en marcha una investigación”.

Aseguró que el caso se está gestionando “de acuerdo a la ley” y que los derechos de Cheng “están totalmente garantizados”.

Además, también ayer se conoció la salida de China, apresurada y con mediación consular, de los corresponsales australianos Bill Birtles y Michael Smith ante el riesgo de detención por parte de las fuerzas de seguridad chinas, que les consideraban 'personas de interés' en la investigación sobre Cheng.

PEKÍN INTENTA IMPONER SU VERSIÓN

En los últimos meses, China ha endurecido notablemente su postura respecto a la información que sale del país y se ha mostrado especialmente sensible con las noticias que no concuerdan con la versión oficial del Partido Comunista Chino.

Los medios estadounidenses se han llevado la peor parte por la 'guerra fría' que mantienen Pekín y Washington, que también ha expulsado y complicado las condiciones de acreditación y operación a los periodistas chinos destacados en EE. UU.

China, por su parte, ha expulsado a 17 periodistas extranjeros solo en la primera mitad de 2020, mientras que al menos otra docena ha recibido penalizaciones de distinto tipo, como acreditaciones de un mes en vez de la estándar de un año, según el Club de Corresponsales Extranjeros de China (FCCC).

Esto se suma a un ambiente de permanente animadversión hacia la prensa extranjera, a cuyos miembros se vigila e intimida de manera cotidiana, una tendencia al alza, según el último informe de condiciones laborales del FCCC.

No obstante, Pekín insiste en igualar la situación de los periodistas extranjeros de medios independientes acreditados en China a la de los periodistas chinos que trabajan para medios propagandísticos estatales en el extranjero, en entornos de libertad de prensa muy diferentes al ofrecido por China.

Por todo esto, el FCCC ha pedido al Gobierno chino en varias ocasiones que no utilice a los periodistas extranjeros como 'peones' de sus disputas diplomáticas.

Solo en las últimas dos semanas, China ha protagonizado importantes desencuentros diplomáticos con Estados Unidos, Australia, India y la República Checa. EFE

Fehaciente, fidedigno y fácil. Agencia de noticias multimedia en español.