Cinco mujeres mestizas denuncian a Bélgica por crímenes contra la humanidad
Bruselas, 24 jun (EFE).- Cinco mujeres mestizas nacidas en la colonia del Congo Belga en los años cuarenta del siglo XX de padres colonos blancos y madres negras, que aseguran fueron separadas forzosamente de su familias y colocadas en un convento, han denunciado al Estado belga por crímenes contra la humanidad.
El proceso se desarrollará ante el Tribunal de Primera Instancia de Bruselas, donde las denunciantes reclamarán 50.000 euros de indemnización, según informó la radiotelevisión pública 'RTBF'.
Todas ellas comparten la misma historia de separación familiar y crianza en un convento en la localidad congolesa de Katende en lo que entienden era una práctica sistemática llevada a cabo por la Administración colonial belga y las misiones católicas contra quienes eran considerados 'mulatos'.
'¿Por qué el Estado (belga) vino a buscarnos? Teníamos nuestras mamás, nuestras familias que estaban muy bien', se pregunta en declaraciones a esa emisora Monique Bitu, que asegura que aquella experiencia las dejó 'traumatizadas'.
En 2019, el entonces primer ministro belga y actual presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, pidió perdón por el pasado colonial de Bélgica, a debate estas últimas fechas a partir de la oleada de protestas antirracistas y de la polémica sobre la figura del rey Leopoldo II (1835-1909), dueño del Estado Libre de Congo entre 1885 y 1908 y considerado responsable de la muerte de más de 10 millones de congoleses.
A continuación, desde 1908 hasta su independencia en 1960, período en el que se circunscriben los hechos denunciados, el territorio conocido actualmente como República Democrática del Congo se denominó Congo belga y estuvo bajo la Administración de Bruselas.
Uno de los abogados de las denunciantes, Christophe Marchand, declaró a la emisora 'RTBF' que si los hechos se hubieran producido actualmente, las competencias recaerían sobre la Corte Penal Internacional, pero esta no puede investigar casos relativos al período colonial.
'Lo ideal sería que el Parlamento abordara esta situación y estableciera una ley que permita a las víctimas solicitar reparación. Pero el Estado no hace nada, 60 años después de la independencia. Por lo tanto, nos vemos obligados a citar al Estado para empujarlo a hacer algo', indicó el letrado. EFE