Condena tardía por la masacre de Ampatuan, la mayor matanza de periodistas

Sara Gómez Armas

Manila, 19 dic (EFE).- Tras diez años de juicio, este jueves fueron condenados a cadena perpetua en Filipinas tres de los principales acusados por la masacre de Ampatuan, donde fueron asesinadas 58 personas, entre ellas 32 reporteros, en la mayor matanza de periodistas de la historia.

Los hermanos Andal Jr Ampatuan y Zaldy Ampatuan, y su pariente Anwar Ampatuan, recibieron la sentencia de cadena perpetua, hasta 40 años -de los que ya han cumplido diez-, tras ser declarados culpables por 57 delitos de asesinato.

No se les ha podido acusar del asesinato del periodista Reynaldo Momay, ya que su cuerpo nunca se encontró en la fosa común donde se enterró a las víctimas, aunque sí su ropa y carné de identidad.

El tercer hermano Ampatuan, Sajid, fue absuelto junto con otros miembros del clan y varios policías por falta de evidencias que probaran su implicación en el plan para acometer el más sangriento episodio de violencia electoral en Filipinas.

SANGRIENTA MATANZA

El 23 de noviembre de 2009, 32 periodistas se unieron al convoy de familiares y partidarios que iban a acompañar a Esmael 'Toto' Mangudadatu a presentar su candidatura a gobernador de la provincia de Maguindanao, puesto tradicionalmente controlado por el poderoso clan de los Ampatuan.

Se iba a disputar el puesto con Andal Jr 'Unday', primogénito del patriarca del clan y exgobernador de la provincia, Andal Sr Ampatuan, considerado uno de los cerebros de la masacre, aunque falleció en 2015 antes de poder ser juzgado.

El convoy -en el que no viajó Mangudadatu por razones de seguridad pero sí su esposa y dos hermanas- nunca llegó a su destino porque todos fueron asesinados y enterrados en una fosa común por unos 200 hombres del ejército privado de los Ampatuan -muchos policías y soldados- en la ciudad del mismo nombre.

'Estoy feliz a medias. No ha sido una victoria total', confesó a Efe Mangudadatu al salir de la sala judicial de la prisión de Camp Bagong Diwa de Manila, donde la jueza Jocelyn Reyes promulgó el veredicto, ya que allí estaban encarcelados a la espera de sentencia la mayoría de los 101 acusados por la masacre, 56 de los cuales fueron absueltos por falta de evidencias.

Mangudadatu explicó que aunque han recibido duras condenas 'dos de los hermanos Ampatuan y los principales responsables del baño de sangre', han sido absueltos cuatro miembros del clan, entre ellos Sajid, que según varios testigos 'tuvieron que ver en la planificación y ejecución de la matanza'.

Dos testigos clave, un político antiguo aliado de los Ampatuan y un empleado doméstico, relataron cómo el patriarca y sus tres hijos, Andal Jr, Zaldy y Sajid, tuvieron varias reuniones con familiares y acólitos desde julio de 2009 en las que urdieron el asesinato de Mangudadatu si éste no cejaba en su intención de postularse como gobernador.

Otros testigos también situaron a Andal y a Zaldy cerca del lugar del crimen en torno a la hora en la que ocurrió la masacre.

'Todavía recibo amenazas de muerte. Debo estar alerta porque mi seguridad aún no está garantizada, especialmente cuando estoy en Maguindanao', apuntó Mangudadatu, que ahora es congresista por esa provincia donde ganó la elección a gobernador tras la matanza.

De hecho, tres testigos del caso han sido asesinados durante el largo proceso y los familiares de las víctimas han recibido todo tipo de amenazas e intimidaciones para que desistieran de la vía judicial.

SATISFACCIÓN ENTRE LOS FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS

Entre los familiares del resto de víctimas reinó la alegría y se mostraron satisfechos con el veredicto a pesar de que no todos los acusados hayan sido condenados.

'Estamos muy felices porque hemos ganado la batalla. Aunque algún Ampatuan haya sido absuelto, se ha hecho justicia', afirmó a Efe Noemi Parcon, esposa del periodista asesinado Joel Parcon.

Entre lágrimas, Gloria Teodoro, esposa de Andres Teodoro, editor jefe del periódico regional Mindanao Inquirer y víctima de la masacre, aseguraba que 'el veredicto, aunque no es perfecto, es suficiente para compensar diez años de espera e impunidad'.

Por esa matanza, Filipinas encabeza desde hace tres años la lista de países con mayor impunidad en los ataques hacia periodistas del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, en inglés), puesto que debería dejar de ocupar a partir de hoy.

'Este veredicto trascendental debería proporcionar justicia a las familias de las víctimas y asegurar la rendición de cuentas en caso de abusos', indicó el subdirector de Human Rights Watch para Asia, Phil Robertson, en un comunicado.

Nicholas Bequelin, de Amnistía Internacional, recordó que incluso con estas condenas, 'la búsqueda de justicia para las familias está lejos de haber terminado', ya que otras 80 personas acusadas aún no han sido detenidas, aunque la jueza Reyes emitió hoy ordenes de arresto contra ellas.

Se sospecha que la mayoría ha encontrado refugio en alguno de los numerosos grupos rebeldes -musulmanes, yihadistas o comunistas- que operan la convulsa región de Mindanao Musulmán, al sur de Filipinas, junto con ejércitos paramilitares privados.

De los 197 sospechosos en un inicio, 117 fueron arrestados y 101 acusados en el que se ha denominado en Filipinas 'el juicio de la década', por el que han desfilado 357 testigos.

El portavoz presidencial, Salvador Panelo -que fue asesor legal de los Ampatuan- aseveró que 'el Estado de derecho ha prevalecido' pero instó a quienes no compartan el veredicto a apelar ante el Supremo.

Los abogados de Andal Jr y Zaldy Ampatuan informaron a la juez de que recurrirán el veredicto al terminar la lectura parcial de la sentencia de 761 páginas. EFE

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