Condenan en Nicaragua a 30 años a un taxista que mató una adolescente

Managua, 3 feb (EFE).- Un taxista que asesinó a una adolescente por robarle su teléfono móvil y un bolso con cosas personales, fue sentenciado este lunes en Nicaragua a la pena máxima de 30 años.

El taxista José Martín Ocampo Aburto, de 36 años, fue condenado a 30 años de prisión, en un juicio celebrado a puertas cerradas en la ciudad de Chinandega, en el noroeste de Nicaragua, informó el Gobierno local.

Ocampo, encontrado culpable de los delitos de asesinato y robo agravado, admitió ante las autoridades haber matado a la adolescente Joseling Catalina Pineda Romero, una estudiante de 17 años, con el objetivo de robar sus pertenencias.

La joven fue hallada muerta el 25 de enero pasado en una comunidad rural del municipio de Chichigalpa, departamento de Chinandega, en el noroeste del país centroamericano.

Según la acusación, basada en un informe de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Nacional, la adolescente solicitó el servicio de taxi a Ocampo para trasladarse a una terminal de autobuses, y durante el trayecto el hombre atacó a la víctima con la gata hidráulica y el maneral del vehículo, y la remató con una piedra.

Después del golpe propinado en la cabeza, el sujeto le sustrajo el teléfono móvil inteligente y un bolso con sus pertenencias personales, indicó.

Tras de la agresión, el taxista abandonó el cuerpo de la joven y huyó del lugar, de acuerdo con la acusación.

El hombre admitió haber cometido el crimen tal como fue narrado por la Fiscalía, según la versión oficial.

Los familiares de la víctima se mostraron conformes con la sentencia, aunque reiteraron que la misma no alivia la pérdida de la jovencita.

El asesinato de la adolescente despertó indignación en Nicaragua, donde las autoridades son señaladas de no hacer lo suficiente para prevenir los crímenes contra las mujeres.

Al menos siete mujeres han muerto a causa de la violencia machista en lo que va del año en Nicaragua, y unas 59 corrieron la misma suerte en 2018, según las organizaciones feministas, que cuentan estos crímenes como feminicidios, aunque el Gobierno los clasifica como homicidios.

Diversas organizaciones feministas en Nicaragua han criticado la supuesta pasividad del Gobierno sobre la violencia machista, especialmente después de que suprimió las Comisarías de la Mujer, Niñez y Adolescencia, que estaban en las delegaciones policiales, así como por promover la mediación entre víctimas y agresores.

Las ONG feministas han instado a las mujeres a cuidarse 'unas a otras'. EFE

Fehaciente, fidedigno y fácil. Agencia de noticias multimedia en español.