Consejo Presidencial libio condena el ataque terrorista perpetrado por el EI
Trípoli, 7 jun (EFE).- El Consejo Presidencial del Gobierno libio de Unidad Nacional (GNU) condenó hoy el ataque yihadista con coche bomba perpetrado este domingo contra un puesto de control en la ciudad de Sabha, a 750 kilómetros al sur de Trípoli, en el que murieron cuatro personas, dos de ellos oficiales, y cinco más resultaron heridas.
'El Consejo expresa su pésame a las familias del capitán Ibrahim al Manaa y el teniente Abbas al Sharif, fallecidos como consecuencia del ataque', declaró en las redes sociales la portavoz de la institución, Najwa Wahiba, tras celebrar una reunión de emergencia que contó con la presencia del jefe del Servicio General de Inteligencia y el coordinador de la Oficina Contra el Terrorismo.
El Consejo Presidencial afirmó su determinación a reforzar la lucha contra grupos yihadistas y hacer uso de todos los medios disponibles para lograr la seguridad en todo el territorio nacional, así como apoyar a las fuerzas de seguridad.
El ataque fue reivindicado hoy por la organización yihadista Estado Islámico (EI), que reveló la identidad del terrorista como Muhammad al-Muhajir. Éste viajaba a bordo de un tuk-tuk- una especie de taxi muy popular en la región del Sahel y del África subsahariana- en el que se hizo explotar en torno a las 18.30 hora local (17.30 GMT) cuando los oficiales salían del trabajo.
La ciudad de Sebha es la capital de la provincia de Fezzan, una de las tres que componen Libia, y está oficialmente bajo el control de las fuerzas afines al mariscal Jalifa Hafter, tutor del antiguo gobierno no reconocido del este de Libia y hombre fuerte del país.
Este es el primer atentado suicida que se produce en el sur de Libia desde que el pasado mes de marzo el Foro para el Diálogo Político en Libia (FDPL) -un organismo o electo creado por la ONU en octubre- designara un nuevo GNU, cuya misión es unificar el país, pacificarlo, estabilizarlo y conducirlo hasta las legislativas previstas en diciembre.
Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente al triunfo de las distintos grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.
En 2014 el país se dividió en dos, con un Parlamento electo y un Ejecutivo no reconocido internacionalmente tutelado por Hafter en el este del país, y otro sostenido por la ONU en Trípoli.
Tras años de guerra, ambos gobiernos aceptaron el pasado octubre una tregua mediada por Turquía y Rusia, los dos países más influyentes en el conflicto fratricida libio y que han facilitado armas y miles de mercenarios extranjeros a ambos bandos. EFE